lunes, 26 de abril de 2010
GEDEON (Jueces 6,11-24)
LO QUE DICE EL TEXTO
Este texto es muy valioso para mi, porque el mismo Señor me hizo experimentar en mi vida lo que a Gedeon. Es por eso que este jueves lo elegí en lugar de las lecturas del domingo. Esta lectura pertenece al día martes de esta semana y volvió a recordarme, aquellos momentos en que el Señor se hizo presente en mi vida para darme animo y valor y vencer a mis enemigos con la sola arma de su Palabra, de su Espíritu Santo, en fin, de su Presencia.
Dice que Gedeon estaba escondido limpiando el trigo porque tenia miedo que lo vieran los madianitas (pueblo nomade)
Entonces aparece el Ángel del Señor y se sienta bajo la encina de Ofra. El Señor debe haber estado observándolo un momento porque luego de un rato lo saluda diciendo: “El Señor esta contigo, hombre fuerte y valiente”.
Gedeon le responde que si verdaderamente es el Señor ¿Por qué les pasa a los israelitas todo lo que les pasa? Y aun más, le reprocha su abandono.
Se Señor le responde sin darle mayores explicaciones: “Usa tu fuerza”
Gedeon volvió a excusarse diciendo que su clan era el menos numeroso y él el mas pequeño de su familia. Sin embargo, el Señor insiste diciendo que podría hacerlo porque El esta con Gedeon.
Con todo Gedeon no esta todavía convencido de que sea el Señor quien habla y pide un prueba y el Señor asiente ser probador.
Trae carne, pan sin levadura y caldo y lo presenta ante el Señor poniendo todo esto sobre la roca. El Señor toca la ofrenda con su bastón y de la roca sale fuego que consume toda la ofrenda. Ahí Gedeon cae en la cuenta de que ha estado ante el Señor y se asusta, pero el Señor le dice que no tenga miedo, que no va a morir y que reciba la paz.
QUE ME DICE EL TEXTO
Independientemente de donde me encuentre, en que situación, en que condiciones, en que circunstancias, el Señor esta permanentemente con cada uno de nosotros. A veces se mantiene en silencio, observándonos, como una madre observa a su hijo jugar, o estudiar o dormir.
En muchas oportunidades El ha estado con nosotros como en otros tiempos estuvo con Isaac aquella noche en que se fue a Berseba después de pelear por unos pozos de agua; o como cuando se le aparece a Jacob en Betel. Ha estado con nosotros como cuando envió a Moisés a hablar con el faraón, o con Josué y con Isaías.
Han pasado generaciones y generaciones de hombres que han percibido de una manera sensible la presencia de Dios en sus vidas, y aun así muchas veces nos preguntamos o le preguntamos ¿Por qué si vos estás en mi, me sucede esto? ¿Por qué si vos estás conmigo me sucedió tal desgracia o no puedo realizar tal proyecto?
¡Cuantas veces nos preguntamos donde están los milagros de otros tiempos!
Maria también pregunto ante el anuncio del Ángel ¿Cómo puede ser esto? (Lc 1,34)
Es entonces cuando el Señor nos abre los ojos para que lo veamos allí, a un paso de nosotros, mientras tomamos conciencia de su presencia allí y nos sacude un poco la estantería diciéndonos: “ Usa la fuerza que tienes”, podríamos decir que nos diría: “Te di las manos, la inteligencia, en fin te di el Espíritu Santo que te da valentía y poder…usalo. No te quedes ahí parado teniendo temor al que dirán porque yo te envío”
Si, pero soy tan insignificante, no sirvo, me aplastaran.
Pero El va seguir insistiendo, porque no se va a quedar tranquilo hasta que sanes tanta inmadurez. Te va a animar diciéndote “podrás hacerlo, yo estoy contigo”.
Pero para tomar verdadera posesión del don que el Señor nos brinda, el de su presencia constante va a requerir de nosotros un desprendimiento. No nos va a apurar, nos va a seguir esperando pero…para que gocemos de El permanentemente es necesario poner la carne y los panes acimos sobre la roca.
En el lenguaje popular podríamos decir “poner toda la carne al asador”. Comenzar a trabajar en todo aquello que nos aleja de la presencia de Dios. Porque no puede convivir lo santo con el pecado. Lo sagrado con lo profano. La luz con las tinieblas.
Como dijo el hermano Himitian en el Encuentro del Luna Park: si robamos tenemos que dejar de robar. Ni un clip del escritorio, ni una tuerca del taller. Si estamos casados, ni la mirada dirigir a otro que no sea nuestro cónyuge. Si somos solteros, separados o divorciados no mantener relaciones que no están encuadradas dentro del matrimonio.
Crucificar nuestra carne en la cruz de Cristo y entregar los panes sin levadura de nuestros deseos.
Luego de que hayamos hecho nuestra elección, el Señor desaparecerá de nuestra vista como con los discípulos de Emaus, pero su presencia permanecerá constante y actuante en vos.
Vale la pena la ofrenda, vale la pena el sacrificio, vale la pena abandonarlo todo por alcanzarlo a El.
Dios revelándose a si mismo como le dijo a Moisés: “Yo soy el Dios de tus antepasados. El Dios de Abraham, Isaac y Jacob”. Entonces ¿qué miedo podemos tener? Podemos esperar tener paz, porque cuando esta Dios, nada falta. ¿Difícil? Si, pero como le dijo el Ángel a Maria: “par Dios nada es imposible”(Lc 1,37)
CONCLUSION:
El Señor me encuentra donde yo este, independientemente de las circunstancias en las que me encuentro. El mismos se manifiesta, se revela de una manera sensible.
Me hace saber que EL ESTA SIEMPRE CONMIGO (aunque yo no me de cuenta que esta)
El espera que yo haga lo que tenga que hacer. El me envía y para eso me da su Espíritu Santo.
No acepta las excusas que yo le pueda poner. Siempre insiste en su presencia. YO ESTOY CONTIGO
Acepta que desee discernir y acepta a que lo ponga a prueba y acepta a que le ofrezca algo (no como un canje, sino como una muestra de mi amor y gratitud).
Te deja caminar solo, pero siempre esta allí. A veces parecerá que no esta, que ha desaparecido, en realidad ha aceptado tu ofrenda, tu sacrificio y esta oculto para brindarte ayuda y protección.
ORACION
Amado Padre Dios, te doy gracias porque esta noche te me has revelado en el lugar del encuentro. Allí donde tu bajas y yo subo, a mi corazón.
Allí me has manifestado tu amor y tu fidelidad, que vale más que cualquier cosa que pudiera desear.
Tú eres la paz, tú eres mi paz.
Contigo a mi lado, nada temo, Señor, porque tú estás conmigo.
Tú haces que mi cobardía se vuelva valor, que mi tristeza se vuelva alegría, que mi debilidad se vuelva vigor.
Tú me das la fuerza de un búfalo, par combatir con el mayo de mis enemigos: Yo mismo.
Hoy quiero hacerme yo mismo ofrenda agradable a Ti.
Hoy quiero poner sobre Ti, que eres la Roca, mi carne para que sea quemada por el fuego purificador de tu Espíritu.
Quiero entregarte mi carne que tira para abajo mientras mi espíritu tira hacia las cosas de arriba.
Quiero crucificar mi carne manifestada en mi orgullo, en mi vanidad, en mi codicia, en mi egoísmo para que se vuelva humildad, modestia, generosidad para con todos mis hermanos.
Quiero crucificar mi carne manifestada en mis vicios y pecados
Quiero ofrendarte Padre, los panes azimos, sin levadura de mis descontentos, de mis desganos, de mi apatía, de mis desilusiones.
Enséñame cada día a limpiar el trigo de mi vida, a separar lo bueno de lo malo en el lugar del encuentro, en el lugar de la revelación. Allí donde te has hecho presente.
Enséñame Padre, a ser fuerte y valiente para llevar a cabo la obra que tu tiene preparada par que yo y no otro realice.
Tú me llamas a vencer a los enemigos de tu Pueblo, a guerrear contra aquellos que constantemente quieren arrebatarnos lo que hemos sembrado.
El enemigo esta al acecho para arrebatarnos la paz, la alegría, la felicidad, la fe, la esperanza, el amor, el entusiasmo.
Enséñame a ganarme la vida eterna cada día con la humildad, la paciencia, el desprendimiento de lo material, el despojo de lo pasajero y el desprecio del amor propio.
Enséñame y recuérdame, Padre cada día que soy como la hierba que crece por la mañana y se seca por la tarde.
Calienta mi vida con el soplo de tu Espíritu Santo, con tu amor y tu fidelidad permanente y ayúdame a ser lo que tú quieres que sea. En el Nombre de Jesús. Amen. Amen.
Por: Vilma Bras de Lercara
ORACIÓN DE JESÚS POR LOS SUYOS: QUE TODOS SEAN UNO(Jn 17)
El corazón humano late en una secuencia cardiaca formada por dos movimientos continuos: SÍSTOLE: que es cuando las paredes del músculo cardiaco se contraen al llenarse de sangre y DIÁSTOLE: que es un periodo de descanso, cuando el corazón vacío se relaja.
Salvo alguna cardiopatía, podría decirse que el corazón no se cansa nunca porque tiene un mismo tiempo de trabajo y descanso.
El corazón de Cristo no descansa nunca. Su sístole dice: “que todos se salven” y su diástole: “que ninguno se pierda”.
Porque esa era y es la motivación principal del Señor: que todos nos salvemos y que ninguno de nosotros se pierda.
Y el problema no que todos nos salvemos, porque la sangre que late en el corazón de Jesús fue vaciada en una diástole perpetua de amor para nuestra salvación. El problema es que estando dentro de su grupo de amigos nos perdamos. Y lo que es peor, que hagamos perder a otros.
En una noche como esta, hace ya mas de dos mil años, Jesús le decía estas cosas a sus amigos en torno la mesa pascual.
Habían estado comiendo la pascua judía: el pan sin levadura, el vino y las hierbas amargas. Durante la primera noche de la festividad (las dos primeras en la Diáspora) se acostumbra a llevar a cabo una tradicional cena, llamada "Séder" (סדר), durante la cual se relata la historia de la salida de Egipto.
Tal vez Juan, por ser el menor de todos, haya iniciado la Hagada.
Hagadá significa "contar la historia" de la Pascua. La historia se basa en la respuesta a cuatro preguntas hechas por los hijos. Una de ellas es: ¿Por qué ésta noche es diferente de todas las otras noches? El padre procede a contar la historia del éxodo de Egipto, leyendo del libro el "Hagadá" y usando símbolos y lecciones prácticas para mantener el interés de los más pequeños.
¿Por qué les digo todo esto?
Para recordar en el contexto en que Jesús hace esta oración. La hace sabiendo que iba a entregar su vida por todos nosotros. Esta oración de Jesús por los suyos, es la oración que haría todo padre por sus hijos cuando esta por morir. “No se peleen entre ustedes”, “cuídense y defiéndanse unos a otros”, “cuiden y respeten a mamá”. creo que en cosas como esas estaría pensando Jesús.
Esto me recuerda una de las estrofas del Martín Fierro que dice lo que un Padre amoroso y preocupado diría a sus hijos: “los hermanos sean unidos, tengan unión verdadera en cualquier tiempo que sea, pues si entre ellos pelean los devoran los de ajuera”.
El tema central de la oración de Jesús es LA UNIDAD: QUE TODOS SEAN UNO. (v.21)
Comienza diciendo que el Padre le ha dado autoridad sobre todos los hombres ¿para qué? Para dar VIDA ETERNA a todos los que el Padre le dio.
A mí, a vos, a todos. Jesús toma para sí esa autoridad que Dios le dio para darnos a todos la vida eterna y que a veces tan poco en cuenta la tenemos. Porque si la tuviéramos en cuenta, andaríamos con mas cuidado por la vida tratando de seguir las huellas de Cristo sin irnos ni a derecha ni a izquierda.
Sin embargo, nos olvidamos de la autoridad de Cristo sobre nuestras vidas y queremos caminar a nuestro antojo, olvidándonos que esta en juego precisamente la vida eterna.
Y ¿ qué es en definitiva la vida eterna?
Lo dice Jesús en el versículo 3: “que te conozcan a Ti, el único Dios verdadero y a Jesucristo tu enviado”.
Y ¿qué es conocer a Dios y a su Enviado Jesús sino un continuo desear su voluntad de que todos seamos Uno?
Jesús no pidió ni más unción, ni más gracia para predicar, ni prosperidad, ni poder... sino que pidió UNIDAD.
Un ejemplo de unidad es la Santísima Trinidad. Tres personas distintas, diferentes, complementarias... pero son UNA.
Así somos o debemos ser en la Iglesia: somos muchas personas, diferentes, nos complementamos (a veces)... pero Jesús quiere que seamos Uno.
Nuestras divisiones no glorifican a Cristo. Sino que deshonran su Nombre.
Si en nuestra Iglesia, en nuestra Parroquia hay una mínima división... que nadie lo dude... es Satanás, el que divide, el que esta gobernando y no Cristo, por mas que nos pelemos las rodillas diciendo que oramos y vengamos a misa diaria.
Si yo siembro la duda en los corazones de los hermanos contra otros, contra otros grupos, contra otras expresiones parroquiales... no lo duden: es Satanás quien esta gobernando.
Si descalifico a cualquiera de mis hermanos, de los grupos que fueron inspirados TODOS (no unos si y otros no) por el Espíritu Santo, no lo duden... Satanás esta gobernando.
No se puede estar tener espíritu de “cuatrero” en la Iglesia. No podemos arrebatarnos las ovejas porque no son nuestras, son de Cristo y Cristo quiere que sus ovejas estén en unidad.
Ven ustedes, en el v.9 Jesús no ruega por los que están en el mundo, sino por los que supuestamente no somos del mundo. Pero ¿qué pasa? ¿ No estamos acaso aun en el mundo y en la carne si todavía nos seguimos despedazando entre nosotros?
El Cuerpo de Cristo esta siendo descuartizado. Y yo en mi ingenuidad pensé que el Señor ponía esto en mi corazón por una Unidad mayor entre todos los cristianos, pero en realidad era por nosotros mismos que esta siendo despedazado.
Su Cuerpo místico, como un pan partido en mil pedazos. En un pan partido, las migas sueltas no sirven para alimentar a nadie... se las recoge y se las tira... eso va a pasar con nosotros si seguimos destrozando el Cuerpo de Cristo.
Y ¿ saben que? Estar juntos es una cosa y ser uno es otra. Juntos van 40 personas en un ómnibus, pero eso no quiere decir que sean uno. Cada cual hace lo que quiere, va a donde quiere, piensa lo que quiere, dice lo que quiere. Eso no es Unidad.
Jesús le dice al Padre: SON TUYOS y me los diste para que mi gloria se haga visible en ellos. ¿Es visible la gloria de Dios en nuestra Iglesia? ¿Qué les parece? Entonces ¿porque cada vez hay mayor cantidad de gente que se va a otras religiones?
¿No será porque no mostramos la gloria de Jesucristo actuando en nosotros? ¿No será que los demás no ven a Jesús en nosotros? ¿ No será quizás porque no les damos lo que necesitan? Apoyo, contención, comprensión, amor...?
No sé...es una reflexión tan solo en esta noche tan especial.
Dice Mt.12,25 “toda casa dividida contra sí misma, no permanecerá”.
Si cada grupo, si cada uno de nosotros tira para cualquier lado y no hacia una meta común... el resultado será sin duda la ruina de la casa.
Y esto debería llenarnos de temor y temblor, porque no es mía ni tuya. Es de Cristo.
Muchos pensamos que el cielo es un lugar maravilloso y que allí se completara la unidad en una extensa mesa festiva donde todos podamos celebrar las Bodas del Cordero. Y así será, pero cuando Jesús oro por la unidad no lo hizo pensando en el cielo, sino en su Iglesia aquí en la tierra.
La unidad es posible, sino leamos Hch. 2, 43-47
El maligno nos quiere engañar para que creamos que la perfecta unidad en la Iglesia será luego de la segunda venida de Cristo. Pero eso no es lo que oro Jesús al Padre.
En el "Seder" se celebran dos cosas:
1- "Recuerdan" con gozo la liberación de la esclavitud egipcia.
2- Y "ansían" la nueva y gran liberación del Mesías... por eso, en cada "Seder" se prepara una silla y una copa de vino para Elías, que ha de preceder al Mesías, ¡por si viene ese año! (Mal.4:5).
Si Jesús viniera en este preciso momento ¿podrías mirarlo a los ojos y decirle: “yo, Señor trabaje por la unidad”... “yo, Señor quise tu cielo acá en la tierra y no sembré ni él más mínimo vestigio de desunión”... ¿podrías decírselo en esta noche?
¿Por qué será que Jesús todavía no vuelve? ¿Por qué será que el mundo aun es incrédulo ante el Evangelio?
El resultado de la Unidad es que el mundo creerá. Y esa unidad se realizara porque no es cuestión de hombre alguno, ni denominación, ni de grupo a ver quien tiene mas miembros, es obra del Espíritu Santo. Él traerá la Unidad a pesar mío, a pesar tuyo, a pesar de cualquiera, nos guste o no.
Esta preparando a su Iglesia, quitando toda división para que todo el mundo crea en Jesucristo. Y esta es una realidad que va mas allá de mis gustos o los tuyos, de mis ambiciones o de las tuyas...
Para que esto suceda debe haber inexorablemente un morir a nuestro yo... un ser sepultado en tierra y morir porque sino quedaremos solos... y para ello, el Espíritu Santo hará su obra... si todavía causamos divisiones, debemos unirnos a la oración por excelencia que es la oración de Jesús pidiendo el don del amor (v.23.26.
En el Nuevo Testamento hay dos palabras griegas que se traducen por amor:
FILIA: afición natural, gusto, predilección, atracción por alguien o algo, afecto, cariño. Tiene origen en el objeto amado.
ÁGAPE: es amor inmerecido, sacrificial, misericordioso, amor por el bien del otro. No depende del ser amado sino del que ama.
Filia es amor natural, ágape es amor sobrenatural.
Muchos de los grandes problemas en la Iglesia o en las comunidades eclesiales es que se ama con filia, amo a quien me ama, amo al que me cae bien o al que piensa como yo.
Pero solo a través del amor Ágape se hace la unidad. Ágape es el amor de Dios en nosotros.
“El amor (ágape) de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado” (Rm 5,5)... Entonces, hay que redescubrir ese amor que el mismo Espíritu derramo sobre nosotros y que parece que lo tenemos sepultado muy profundamente dentro de nosotros.
“En esto conocerán que son mis discípulos, en el amor que se tengan unos a otros”(Jn 13,35).
El mundo resiste a todo, pero a lo que no puede resistir es al amor pues esta sediento de el.
CONCLUSION
“ YO EN ELLOS Y TU EN MI, PARA QUE SEAN PERFECTAMENTE UNO, PARA QUE EL MUNDO CONOZCA QUE TU ME HAS ENVIADO” (Jn 17,23)
La palabra “perfectos” (en griego "teleio" ) significa CULMINAR UN PROCESO DE MADURACION.
Lo que Jesús nos esta pidiendo en otras palabras es que “maduremos”, que crezcamos en amor, en desinteres, en donación...El Espíritu Santo lo va a hacer porque es la voluntad de Dios que así sea...Solo así el mundo lo vera y creerá que Jesucristo es verdaderamente el Hijo de Dios...el Mashiah...Amen,
ORACIÓN
Solo os pido que os améis;
no hacen falta otras leyes ni otros ritos;
que os améis unos a otros,
que multipliquéis los encuentros, las ternuras,
los abrazos y los besos;
solo quiero que os beséis,
y que pongáis en común lo que tenéis,
lo que sois;
que dialoguéis, os entendáis.
Solo quiero que os queráis.
Quiero amigos míos, que os sirváis,
que os lavéis los pies unos a otros,
que os acompañéis
y os ayudéis a caminar;
que os curéis mutuamente las heridas;
que os perdonéis
y que no dejéis a nadie solo.
daos el tiempo que haga falta.
Regalaos mutuamente algún detalle,
cosas, gestos,
como signo de amistad y de presencia,
como yo hice con vosotros;
que lleve vuestra marca y vuestro espíritu;
regalaos en todo a vosotros mismos,
como un pequeño sacramento
el amor es siempre gracia y presencia.
Ya solo vale el amor .
Pero como una condición,
una pequeña circunstancia
que debéis tener en cuenta:
que vuestro amor sea como el mío,
que os sirváis y que os améis,
como yo lo hice con vosotros.
Y nada más.
EL SILENCIO Y LA ESCUCHA (Is 50, 4 – 5 . 10)
“ EL SEÑOR ME HA INSTRUIDO PARA QUE YO CONSUELE A LOS CANSADOS CON PALABRAS DE ALIENTO.
TODAS LAS ME HACE ESTAR ATENTO PARA QUE ESCUCHE DOCILMENTE.
EL SEÑOR ME HA DADO ENTENDIMIENTO, Y YO NO ME HE RESISTIDO NI LE HE VUELTO LAS ESPALDAS.
USTEDES QUE HONRAN AL SEÑOR Y ESCUCHAN A SU SIERVO (JESUS): SI CAMINAN EN LA OSCURIDAD, SIN UN RAYO DE LUZ, PONGAN SU CONFIANZA EN EL SEÑOR; APOYENSE EN SU DIOS”.
Dios quiere hablarnos, instruirnos y darnos entendimiento espiritual y se complace cuando le dejamos hablar en nuestro corazón.
La Iglesia (sabia maestra) a menudo nos habla del SILENCIO LITURGICO.
El silencio litúrgico es lo que nos capacita para escuchar a Dios.
El escuchar tiene su fuente en el amor de Dios.
Cuanto más se ama a Dios, mas se quiere vivir a sus pies, en silencio para escuchar el susurro de su voz.
Debemos desarrollar nuestros oídos interiores, los del corazón para saber escuchar.
Muchas veces decimos “yo no puedo hablar con fulano o sutano porque no me escucha” Si fulano o sutano no escucha es porque no tiene interés en oír lo que le queres decir. Si no escucha es porque no te ama.
EL QUE NO AMA NO ESCUCHA.
Pero para poder escuchar es necesario el silencio.
A veces subestimamos el valor del silencio. Damos poca importancia a sus beneficios. Esperamos que nuestra experiencia de Dios nos “ toque”, nos “ mueva”, nos “ agite” por dentro. Pero no siempre suele ser así. La experiencia suele parecerse mas a un silencia en calma o a una suave brisa que a un terremoto. Recordemos lo que le sucedió a Elías ( 1 Re 19, 11-13)
Lo normal es que experimentemos a Dios en la profundidad y en la paz interior de nuestra alma, que es donde nacen las convicciones mas profundas.
No basta pensar que Dios nos ha hablado para asegurar que así fue. A todos nos puede engañar fácilmente nuestras propias experiencias interiores subjetivas.
Quizás muchas de ellas se parezcan mas a los vendavales y huracanes que a la suave brisa o al silencio en calma donde se reconoce la presencia de Dios.
Solo en la tranquilidad interior dominada por la gracia, la palabra objetiva de Dios, la verdad de la revelación y las convicciones profundas en la fe (y en la obediencia) podemos realmente experimentar a Dios.
La experiencia hecha en el silencio puede ser mucho más fascinante que los temblores sísmicos. En el silencio pasan cosas que nunca sucederán en el torbellino del ruido.
Es en el silencio, por lo general, donde comprobamos la validez de nuestras experiencias hechas con la gente y a base de emociones.
¿no decimos acaso que necesitamos tiempo para pensar en tal modo?
Y cuando estamos presionados por las ofertas y sentimos que nos estamos dejando arrastrar por la propaganda ¿ no buscamos un momento de silencio para pensar con calma lo que queremos?
Por más que nos disguste el silencio, terminamos buscándolo cuando tenemos cosas importantes en juego.
Confiamos mucho más en el silencio y en lo que acontece dentro de nosotros durante la reflexión silenciosa que en nuestras decisiones tomadas en medio del ruido y del ajetreo de las emociones pasajeras.
Todos los que han buscado a Dios a trabes de los siglos y milenios han sentido la necesidad de desconectarse de lo exterior para hablar con El y sobre todo, para escucharle a El.
Ahí están los monasterios y santuarios de todas las religiones, ahí los lugares de oración en el desierto, en las montañas mas remotas, lejos de las pisadas de la gente.
Si quieres escuchar a Dios, necesitas SILENCIO.
Hablar es cosa fácil, no así escuchar.
Escuchar tampoco es lo mismo que oír, porque yo oigo llover pero no escucho que me diga nada.
Por eso Dios nos dio dos orejas y tan solo una boca, porque es más importante escuchar que hablar.
Dice el Talmud sobre las siete costumbres que tiene el sabio: no habla ante su superior en años o en ciencia, no interrumpe la palabra de los otros; no esta impaciente por contestar; pregunta y responde a su tiempo; guarda orden en sus discursos; si no comprende las cosas, las declara llanamente; se doblega ante la verdad. Estas normas son muy similares a las que propone San Benito en su Regla. Los monjes llaman a esto TACITURNIDAD.
Para ponerse a la escucha de alguien, hay que rechazar todo lo que pueda distraer nuestros oídos ( ej. Malas palabras, insultos, quejas, maldiciones), rechazar todo lo que pueda traer “la loca de la casa” (la mente),(ej. Pensamientos impuros, malas intenciones, ) todo lo que pueda distraer nuestro espíritu.( tentaciones)
Escuchar es acallar los tumultos interiores, es apartar las fascinaciones del exterior, es alejar las interferencias que dispersan la atención y distorsionan la palabra que el otro te dirige.
Escuchar es hacer un silencio denso, profundo y para que sea densa y profunda la escucha, tenemos que entrar en el misterio insondable del amor de Dios.
“no hay nadie mas que tu Señor para mi”, “tu lo eres todo para mi”, “tu eres lo mas importante; habla que te escucho”, “solo quiero escuchar la música de tu palabra”.
Estar a la escucha es detenerse. Es entrar en el corazón del que habla.
Decirle “tu eres mi centro”, “tu eres mi meta”, “mi carrera me llevara únicamente a ti”.
Tenemos que escuchar más la Palabra de Dios. Hacernos tiempo para escucharla resonar en nuestro interior. Tener hambre y sed de la sabrosa y rica Palabra del Señor.
Sentir como sentía Jeremías 15,16: “Cuando me hablabas, yo devoraba tus palabras; ellas eran la dicha y la alegría de mi corazón, porque yo te pertenezco Señor y Dios todopoderoso”.
¡Que bellas palabras las de este hombre enamorado de su Dios!
Escuchar es apartar la mirada de nosotros mismos y volverse al que habla. “Aquí estoy”, “no existe mi otro interés”.
Enamorarse de Dios.
No podemos quedarnos en las orillas espirituales, tenemos que “navegar mar adentro”
A veces queremos escondernos de la mirada de Dios. Pero cuando caemos en la cuenta de esos ojos bellísimos que nos miran con todo el amor y toda la ternura, y que tienen sed de nuestro amor y de nuestra atención, no nos queda otra cosa que caer rendidos ante El. Como dijo Jeremías: “Me sedujiste Señor y yo me deje seducir”,
Escuchar equivale a escoger, abrir de par en par el alma. Es “quedarse con la mejor parte, la que no nos será quitada”.
Es necesario derribar alambradas, fronteras y prejuicios donde nos parapetamos. Pero escuchar al otro es olvidarse de si mismo y preferir al otro.
“Yo te prefiero antes que a mi, Señor”.
Escuchar es permitir que entre a mi mente y a mi corazón e inscriba, inserte sus mandatos en mí.
“Que cuando yo saque a vuestros padres de Egipto, no les dije nada ni les mande sobre holocaustos y sacrificios. Lo que si les ordene fue que me obedecieran. Y les dije que se portaran como yo les había ordenado, para que les fuera bien. ….Diles esta generación que no obedece al Señor su Dios ni quiere ser corregida. La sinceridad ha desaparecido de sus labios”. (Jer 7,22-23…28)
El Evangelio de hoy dice que Jesús esta expulsando un demonio que era mudo y que el mudo rompió a hablar. ¿Habrá faltado la sinceridad en sus labios por eso había enmudecido? ¿Atado quizás por el demonio de falsedad, la hipocresía, el doblez?
La oración es el modo de entrar en dialogo con quien constantemente nos esta esperando. Es intimidad, conocimiento, comunión con el Padre en el Hijo.
En lo secreto, en el tabernáculo de nuestro corazón, en el sitio donde nadie más entra, allí donde solo Dios habita.
En ese tabernáculo donde uno no adquiere ni poses ni falsas imágenes de si mimo porque allí uno se manifiesta tal cual es y el Padre así te recibe.
Es oración exterior porque nos disponemos a “estar”, a “permanecer” en un lugar determinado, a una hora determinada para realizar el encuentro pero también es disposición interior.
Es corazón abierto para recibir la voz de Dios. Es tener las agallas suficientes como para acallar todas las voces que suena más fuertes que la voz de Dios.
Toda tu vida pasa por el corazón para hacerse encuentro con Aquel que todo lo sana, que todo lo limpia, que todo lo comprende y todo lo perdona.
Es verdadera oración en el Espíritu porque allí no existen formulas ni rituales preestablecidos sino que cada día el corazón inventa una nueva forma de adoración y alabanza.
Cristo mismo nos pide que encontremos ese silencio dentro de nosotros mismos para que le hagamos un sitio en nuestra alma que no este invadido por el mundo. (“entra a tu cuarto y cierra la puerta y ora a tu Padre que esta en lo secreto”)
Allí podremos entrar en secreto y elevar a El nuestra mente y nuestro corazón. Allí podremos estar a solas con El.
No es fácil, requiere de tiempo, voluntad, esfuerzo pero de todos modos tenemos a Cristo cerca que nos llena de su gracia y de esperanza. Es esta con nosotros en todo momento siempre que le dediquemos la atención necesaria.
El nos quiere dar su Espíritu Santo para que tengamos sus mismos pensamientos y sentimientos. ¿Cómo los vamos a descubrir si no hacemos silencio, si no nos metemos en su intimidad y no dejemos que el penetre la nuestra?
“ EL SEÑOR ME HA INSTRUIDO PARA QUE YO CONSUELE A LOS CANSADOS CON PALABRAS DE ALIENTO.
TODAS LAS ME HACE ESTAR ATENTO PARA QUE ESCUCHE DOCILMENTE.
EL SEÑOR ME HA DADO ENTENDIMIENTO, Y YO NO ME HE RESISTIDO NI LE HE VUELTO LAS ESPALDAS.
USTEDES QUE HONRAN AL SEÑOR Y ESCUCHAN A SU SIERVO (JESUS): SI CAMINAN EN LA OSCURIDAD, SIN UN RAYO DE LUZ, PONGAN SU CONFIANZA EN EL SEÑOR; APOYENSE EN SU DIOS”.
Dios quiere hablarnos, instruirnos y darnos entendimiento espiritual y se complace cuando le dejamos hablar en nuestro corazón.
La Iglesia (sabia maestra) a menudo nos habla del SILENCIO LITURGICO.
El silencio litúrgico es lo que nos capacita para escuchar a Dios.
El escuchar tiene su fuente en el amor de Dios.
Cuanto más se ama a Dios, mas se quiere vivir a sus pies, en silencio para escuchar el susurro de su voz.
Debemos desarrollar nuestros oídos interiores, los del corazón para saber escuchar.
Muchas veces decimos “yo no puedo hablar con fulano o sutano porque no me escucha” Si fulano o sutano no escucha es porque no tiene interés en oír lo que le queres decir. Si no escucha es porque no te ama.
EL QUE NO AMA NO ESCUCHA.
Pero para poder escuchar es necesario el silencio.
A veces subestimamos el valor del silencio. Damos poca importancia a sus beneficios. Esperamos que nuestra experiencia de Dios nos “ toque”, nos “ mueva”, nos “ agite” por dentro. Pero no siempre suele ser así. La experiencia suele parecerse mas a un silencia en calma o a una suave brisa que a un terremoto. Recordemos lo que le sucedió a Elías ( 1 Re 19, 11-13)
Lo normal es que experimentemos a Dios en la profundidad y en la paz interior de nuestra alma, que es donde nacen las convicciones mas profundas.
No basta pensar que Dios nos ha hablado para asegurar que así fue. A todos nos puede engañar fácilmente nuestras propias experiencias interiores subjetivas.
Quizás muchas de ellas se parezcan mas a los vendavales y huracanes que a la suave brisa o al silencio en calma donde se reconoce la presencia de Dios.
Solo en la tranquilidad interior dominada por la gracia, la palabra objetiva de Dios, la verdad de la revelación y las convicciones profundas en la fe (y en la obediencia) podemos realmente experimentar a Dios.
La experiencia hecha en el silencio puede ser mucho más fascinante que los temblores sísmicos. En el silencio pasan cosas que nunca sucederán en el torbellino del ruido.
Es en el silencio, por lo general, donde comprobamos la validez de nuestras experiencias hechas con la gente y a base de emociones.
¿no decimos acaso que necesitamos tiempo para pensar en tal modo?
Y cuando estamos presionados por las ofertas y sentimos que nos estamos dejando arrastrar por la propaganda ¿ no buscamos un momento de silencio para pensar con calma lo que queremos?
Por más que nos disguste el silencio, terminamos buscándolo cuando tenemos cosas importantes en juego.
Confiamos mucho más en el silencio y en lo que acontece dentro de nosotros durante la reflexión silenciosa que en nuestras decisiones tomadas en medio del ruido y del ajetreo de las emociones pasajeras.
Todos los que han buscado a Dios a trabes de los siglos y milenios han sentido la necesidad de desconectarse de lo exterior para hablar con El y sobre todo, para escucharle a El.
Ahí están los monasterios y santuarios de todas las religiones, ahí los lugares de oración en el desierto, en las montañas mas remotas, lejos de las pisadas de la gente.
Si quieres escuchar a Dios, necesitas SILENCIO.
Hablar es cosa fácil, no así escuchar.
Escuchar tampoco es lo mismo que oír, porque yo oigo llover pero no escucho que me diga nada.
Por eso Dios nos dio dos orejas y tan solo una boca, porque es más importante escuchar que hablar.
Dice el Talmud sobre las siete costumbres que tiene el sabio: no habla ante su superior en años o en ciencia, no interrumpe la palabra de los otros; no esta impaciente por contestar; pregunta y responde a su tiempo; guarda orden en sus discursos; si no comprende las cosas, las declara llanamente; se doblega ante la verdad. Estas normas son muy similares a las que propone San Benito en su Regla. Los monjes llaman a esto TACITURNIDAD.
Para ponerse a la escucha de alguien, hay que rechazar todo lo que pueda distraer nuestros oídos ( ej. Malas palabras, insultos, quejas, maldiciones), rechazar todo lo que pueda traer “la loca de la casa” (la mente),(ej. Pensamientos impuros, malas intenciones, ) todo lo que pueda distraer nuestro espíritu.( tentaciones)
Escuchar es acallar los tumultos interiores, es apartar las fascinaciones del exterior, es alejar las interferencias que dispersan la atención y distorsionan la palabra que el otro te dirige.
Escuchar es hacer un silencio denso, profundo y para que sea densa y profunda la escucha, tenemos que entrar en el misterio insondable del amor de Dios.
“no hay nadie mas que tu Señor para mi”, “tu lo eres todo para mi”, “tu eres lo mas importante; habla que te escucho”, “solo quiero escuchar la música de tu palabra”.
Estar a la escucha es detenerse. Es entrar en el corazón del que habla.
Decirle “tu eres mi centro”, “tu eres mi meta”, “mi carrera me llevara únicamente a ti”.
Tenemos que escuchar más la Palabra de Dios. Hacernos tiempo para escucharla resonar en nuestro interior. Tener hambre y sed de la sabrosa y rica Palabra del Señor.
Sentir como sentía Jeremías 15,16: “Cuando me hablabas, yo devoraba tus palabras; ellas eran la dicha y la alegría de mi corazón, porque yo te pertenezco Señor y Dios todopoderoso”.
¡Que bellas palabras las de este hombre enamorado de su Dios!
Escuchar es apartar la mirada de nosotros mismos y volverse al que habla. “Aquí estoy”, “no existe mi otro interés”.
Enamorarse de Dios.
No podemos quedarnos en las orillas espirituales, tenemos que “navegar mar adentro”
A veces queremos escondernos de la mirada de Dios. Pero cuando caemos en la cuenta de esos ojos bellísimos que nos miran con todo el amor y toda la ternura, y que tienen sed de nuestro amor y de nuestra atención, no nos queda otra cosa que caer rendidos ante El. Como dijo Jeremías: “Me sedujiste Señor y yo me deje seducir”,
Escuchar equivale a escoger, abrir de par en par el alma. Es “quedarse con la mejor parte, la que no nos será quitada”.
Es necesario derribar alambradas, fronteras y prejuicios donde nos parapetamos. Pero escuchar al otro es olvidarse de si mismo y preferir al otro.
“Yo te prefiero antes que a mi, Señor”.
Escuchar es permitir que entre a mi mente y a mi corazón e inscriba, inserte sus mandatos en mí.
“Que cuando yo saque a vuestros padres de Egipto, no les dije nada ni les mande sobre holocaustos y sacrificios. Lo que si les ordene fue que me obedecieran. Y les dije que se portaran como yo les había ordenado, para que les fuera bien. ….Diles esta generación que no obedece al Señor su Dios ni quiere ser corregida. La sinceridad ha desaparecido de sus labios”. (Jer 7,22-23…28)
El Evangelio de hoy dice que Jesús esta expulsando un demonio que era mudo y que el mudo rompió a hablar. ¿Habrá faltado la sinceridad en sus labios por eso había enmudecido? ¿Atado quizás por el demonio de falsedad, la hipocresía, el doblez?
La oración es el modo de entrar en dialogo con quien constantemente nos esta esperando. Es intimidad, conocimiento, comunión con el Padre en el Hijo.
En lo secreto, en el tabernáculo de nuestro corazón, en el sitio donde nadie más entra, allí donde solo Dios habita.
En ese tabernáculo donde uno no adquiere ni poses ni falsas imágenes de si mimo porque allí uno se manifiesta tal cual es y el Padre así te recibe.
Es oración exterior porque nos disponemos a “estar”, a “permanecer” en un lugar determinado, a una hora determinada para realizar el encuentro pero también es disposición interior.
Es corazón abierto para recibir la voz de Dios. Es tener las agallas suficientes como para acallar todas las voces que suena más fuertes que la voz de Dios.
Toda tu vida pasa por el corazón para hacerse encuentro con Aquel que todo lo sana, que todo lo limpia, que todo lo comprende y todo lo perdona.
Es verdadera oración en el Espíritu porque allí no existen formulas ni rituales preestablecidos sino que cada día el corazón inventa una nueva forma de adoración y alabanza.
Cristo mismo nos pide que encontremos ese silencio dentro de nosotros mismos para que le hagamos un sitio en nuestra alma que no este invadido por el mundo. (“entra a tu cuarto y cierra la puerta y ora a tu Padre que esta en lo secreto”)
Allí podremos entrar en secreto y elevar a El nuestra mente y nuestro corazón. Allí podremos estar a solas con El.
No es fácil, requiere de tiempo, voluntad, esfuerzo pero de todos modos tenemos a Cristo cerca que nos llena de su gracia y de esperanza. Es esta con nosotros en todo momento siempre que le dediquemos la atención necesaria.
El nos quiere dar su Espíritu Santo para que tengamos sus mismos pensamientos y sentimientos. ¿Cómo los vamos a descubrir si no hacemos silencio, si no nos metemos en su intimidad y no dejemos que el penetre la nuestra?
viernes, 8 de enero de 2010
EL AMOR DE DIOS
EL AMOR DE DIOS
Autor: Vilma Bras
Dios no es alguien lejano, inalcanzable e indiferente a nosotros, solo el Creador.
"DIOS ES AMOR" (Jn 14,8)
"CON AMOR ETERNO Y GRATUITO TE HE AMADO".(Jer 31,3)
En nuestras vidas hay muchos amores. Todos nos brindan algo, pero todos esos afectos, que son débiles e imperfectos, nos han dejado con sed de mas, pues ninguno de ellos nos da la vida.
Hay un amor mas fuerte que la muerte, que me hace existir. Hay alguien que por puro amor me da la vida, me despierta cada mañana para quererme, incluso mientras duermo me contempla con ternura y sostiene mi vida mientras descanso, y es el único amor indestructible, infinito, inagotable, eterno: ES EL AMOR DE DIOS.
Para Él, soy inolvidable. Desde que me creo no se puede olvidar de mí, pues él me dice:
"UNA MADRE PUEDE OLVIDAR AL HIJO DE SUS ENTRAÑAS? PUES AUNQUE ELLA SE OLVIDARA, DICE EL SEÑOR, YO NUNCA TE OLVIDARE". (Is.49,15)
También dice: "NO TENGAS MIEDO, GUSANITO MIO, YO TE AYUDO, YO SOY TU SALVADOR".(Is 41,16)
A través de toda la historia de salvación, Dios renueva su Alianza a Amor e invita a formar parte de su Pueblo, y a pesar de las infidelidades, Él, clemente y compasivo pones un manto de olvido sobre cada acto de rebeldía de su pueblo, como así lo dice en (IS.12,1-4): "TE DOY GRACIAS YAHVE PORQUE TU ESTABAS ENOJADO CONMIGO, PERO SE TE PASO EL ENOJO, Y TU ME CONSOLASTE!...VEAN COMO ES ÉL, EL DIOS QUE ME SALVA! ME SIENTO SEGURO Y NO TENGO MAS MIEDO PUES YAHVE ES MI FUERZA Y MI CANCION, ÉL ES MI SALVACION!
" Y SERAS UNA CORONA PRECIOSA EN MANOS DE YAHVE, UN ANILLO REAL EN EL DEDO DE DIOS!
COMO UN JOVEN SE CASA CON UNA MUCHACHA VIRGEN, ASI EL QUE TE FORMO SE CASARA CONTIGO, Y COMO EL ESPOZO GOZA CON SU ESPOSA, ASI HARAS LAS DELICIAS DE TU DIOS" (Is 62,3 y 5)
Israel es el pueblo que Dios se ha escogido, con el que ha sellado alianza eterna, al que ha hecho su propiedad personal, al que ha convertido en "reino de sacerdotes y nación santa".
Israel es el pueblo de la elección, el pueblo de la alianza. Pero estos dos títulos no son sino consecuencia de un acto previo y fundamental de parte de Dios, un acto de amor.
Así lo dice el Deuteronomio 7,7-9:"NO PORQUE SEAIS EL MÁS NUMEROSO DE TODOS LOS PUEBLOS SE HA PRESENTADO YAHVE DE VOSOTROS Y OS HA ELEGIDO, PUES SOIS EL MENOS NUMEROSO DE TODOS LOS PUEBLOS; SINO POR EL AMOR QUE OS TIENE POR GUARDAR EL JURAMENTO HECHO A VUESTRO PADRE...HAS DE SABER, PUES QUE YAHVE TU DIOS ES EL DIOS VERDADERO, EL DIOS FIEL QUE GUARDA LA ALIANZA Y EL AMOR POR MIL GENERACIONES A LOS QUE AMAN Y GUARDAN SUS MANDAMIENTOS".
"PREGUNTA A LOS TIEMPOS PASADOS, INVESTIGA DESDE EL DIA EN QUE DIOS CREO AL HOMBRE SOBRE LA TIERRA. PREGUNTA DESDE UN EXTREMO A OTRO DEL MUNDO...HUBO JAMAS UNA COSA EXTRAORDINARIA COMO ESTA? SE HA OIDO COSAS SEMEJANTE?
NUNCA UN DIOS QUE FUERA A BUSCARSE UNPUEBLO Y LO SACARA DE EN MEDIO DE OTRO PUEBLO A FUERZA DE PRUEBAS Y SEÑALES, DE MILAGROS Y DE COMBATES CON MANO FIRME Y BRAZO EXTENDIDO. NUNCA HUBO HECHOS TAN TREMENDOS COMO LOS QUE YAHVE HIZO POR USTEDES EN EGIPTO Y QUE USTEDES VIERON CON SUS PROPIOS OJOS.
PORQUE AMABA A TUS PADRES, ELIGIO A SU DESCENDENCIA DESPUES DE ELLOS Y TE HIZO SALIR DE EGIPTO CON SU ASISTENCIA Y SU PODER, ARROJO DELANTE DE TI PUEBLOS NUMEROSOS Y MÁS FUERTES QUE TU, Y TE HIZO ENTRAR EN SU TIERRA: HOY TE LA DIO EN HERENCIA".
Dios en su infinito amor y fidelidad, es quien sale al encuentro del hombre para darle vida, es quien toma la iniciativa, hace la punta, se hace cercano al hombre, lo busca para transformarlo, moldearlo, educarlo, hacer de el un vaso nuevo, sin grietas, para poder ser su tabernáculo.
Dios te ama. El creador del universo, el que hizo de la nada todas las cosas...te ama.
Quiere cuidar de vos y darte una vida mejor.
"YO MISMO APACENTARE A MIS OVEJAS, YO MISMO LES MOSTRARE DONDE DESCANSAR, ES EL SEÑOR QUIEN HABLA, BUSCARE A LAS PERDIDAS, TRAERE DE VUELTA A LAS EXTRAVIADAS, ENDARE A LAS HERIDAS Y FORTALECERE A LAS DEBILES (O SANARE A LAS ENFERMAS)".(Ez 34,14-16)
Dios ama a cada uno de manera personal, como cada uno necesita ser amado. Para Él somos únicos e irrepetibles.
A Dios no le importa lo que hayamos sido o seamos. No le importa nuestro pasado, vicios, defectos o pecados; su amor no cambia, es inmutable, incluso todo problema, fracaso o pecado se transforma en oportunidad para experimentar su amor fiel.
Te ama y te acepta como eres.
"LOS MONTES SE CORRERAN, LAS COLINAS SE MOVERAN PERO MI AMOR DE TI NO SE APARTARA".(Is 54,10)
Es bueno descubrir que el amor divino no tiene los defectos de los amores humanos: no es posesivo, no es absorbente, no es avasallante, no es aburrido, no me obliga a nada, me espera, me comprende, me respeta, nunca me lastima.
Me valora a pesar de mi pecado
"YO TE HE RESCATADO, TE HE LLAMADO POR TU NOMBRE, TÚ ERES MIO"(Is 43,1)
"ANTES DE FORMARTE EN EL SENO DE TU MADRE YA TE CONOCIA, ANTES DE QUE TU NACIERAS TE HABIA CONSAGRADO".(Jer 1,4-5)
"YO NO ME OLVIDARE DE TI. MIRALO, TE TENGO GRABADA EN LA PALMA DE MIS MANOS".(Is 49,16)
"YO HABRE PERDONADO SU CULPA Y NO ME ACORDARE DE SU PECADO". (Jer 31,34)
También dice: "AUNQUE TUS PECADOS SEAN ROJOS COMO LA GRANA, YO LOS BLANQUEARE".
El amor no consiste en que nosotros amemos a Dios, sino que El nos amo primero (1 Jn 4,19).
No fuimos nosotros los que lo elegimos a Él, Él nos eligió primero (Jn 15,16).
Nosotros no le hacemos a Dios el favor de amarlo, Él es quien nos favorece con su amor que es eterno.
A veces, nosotros buscamos a Dios y lo queremos amar, pero nadie puede amarlo si antes no ha experimentado su amor.
Hay que hacer un alto, detenernos y dejarnos alcanzar por Él, por su amor.
Él es quien ilumina las situaciones desde la fe y a la luz de la Palabra, con la necesidad de un dialogo sincero, de una apertura de la mente y del corazón.
Dios nos ama incondicionalmente porque ÉL ES AMOR (1 Jn 4,8)
Dios no nos ama por lo que nosotros hacemos, sino porque sobre todo es un Padre.
Un Padre que ama a todos por igual, a los buenos y a los malos, hombre y mujeres, sin distinción de razas ni de religión, porque todos somos sus hijos. (prejucios?)
Somos hijos de Dios, esa es nuestra identidad.
Cuantas veces nos hemos sentido como parias, andando por el mundo sin dignidad, sin saber quienes somos realmente. Es allí donde surge en un momento la pregunta fundamental del ser humano:¿ Quién soy yo?
Quien no se la ha hecho alguna vez? ¿Quien soy? ¿De donde vengo? ¿Hacia donde voy? ¿Por que vine al mundo?
Y la respuesta esta en la misma Palabra de Dios. Hay 14 verdades en la que nos identifican como HIJOS DE DIOS. Porque eso es lo que somos: HIJOS.
1 - Somos hijos CONOCIDOS por Dios (Rm 8,29)
2 - Somos hijos ESCOGIDOS por Dios (Ef 1,4)
3 - Somos hijos DESEADOS por Dios (Ef 1,5)
4 - Somos hijos AMADOS por Dios (Ef 1,5)
5 - Somos hijos PREDESTINADOS por Dios (Ef 1,5)
6 - Somos hijos ACEPTADOS por Dios (Ef 1,6)
7 - Somos hijos REDIMIDOS por Dios (Ef 1,7)
8 - Somos hijos CREADOS por Dios (Is 43,1)
9 - Somos hijos GUARDADOS (CUIDADOS) por Dios (Mt 10,29-31)
10- Somos hijos LLAMADOS por Dios (Rm 8,30)
11- Somos hijos JUSTIFICADOS por Dios (Rm 8,30)
12- Somos hijos RENACIDOS por Dios (1 Ped 1,1-3)
13- Somos hijos SANTIFICADOS por Dios (1 Cor 1,2)
14- Somos hijos GLORIFICADOS por Dios (Rm 8,30)
Dios quiere lo mejor para vos, sos su hijo y tiene un plan que Él hizo con toda sabiduría y amor, que supera con mucho lo que podamos pensar o imaginar.
Dios esta enamorado de nosotros. Desde un principio nos creo a su imagen y semejanza, llenos de su amor y co-creadores con Él, capaces de ser sus representantes en este mundo, la extensión de sus manos.
Nos creo en perfecta armonía:
* con Él: una relación personal, intima y permanente.
* con los demás: relaciones de justicia, verdad y servicio.
* con nosotros mismos: con seguridad, paz y dominio propio.
* con toda la creación: siendo libres y no esclavos de las cosas del mundo.
Nos lleno de felicidad, con su gozo y su paz. El hombre logra la armonía como ser, cuando se deja impregnar por el amor de Dios: en Él es feliz para cual fue creado, salió de sus manos y ha de volver a Él.
Dios en su infinita bondad, respeta los tiempos del hombre, respeta su libertad.
El continua e insistentemente llama a la puerta de; hombre, este es libre de abrir o no.
"MIRA QUE ESTOY A LA PUERTA Y LLAMO. SI ALGUIEN ESCUCHA MI VOZ Y ME ABRE ENTRARE A SU CASA A COMER CON EL Y ÉL CONMIGO".(Ap 3,20)
El amor de Dios Padre siempre fiel y eficaz mira al hombre como hijo suyo y quiere comunicarle su propia vida. Para ello envía a su Hijo Único, Jesús, porque el Padre no puede ver al hombre como hijo suyo sino en Jesús y a través de Jesús.
"TANTO AMO DIOS AL MUNDO QUE ENTREGO A SU HIJO UNICO, PARA QUE TODO EL QUE CREA EN EL NO SE PIERDA, SINO QUE TENGA VIDA ETERNA".(Jn3,16)
"Y NOSOTROS HEMOS CONOCIDO Y HEMOS CREIDO EN EL AMOR QUE DIOS NOS TIENE. DIOS ES AMOR, Y QUIEN PERMANECE EN EL AMOR, PERMANECE EN DIOS Y DIOS PERMANECE EN EL." (1 Jn 4,16)
"EN ESTO CONSISTE EL AMOR: NO EN QUE NOSOTROS HAYAMOS AMADO A DIOS SINO EN QUE ÉL NOS AMO Y ENVIO A SU HIJO COMO EXPIACION POR NUESTROS PECADOS". (1 Jn 4,8-10)
Este amor de Dios Padre por cada uno de nosotros y por todos nosotros que somos uno en Jesús, debe ser objeto de nuestra experiencia personal y de nuestra entrega sin reservas. Necesitamos aprender a dejarmos amar por Dios. darnos calma y silencio interior para que el amor de Dios caiga como lluvia tenue pero continua y persistente y cale hasta lo mas profundo de nuestro corazón. Aprendamos a sentir el amor de Dios. Démosle la oportunidad a nuestro Padre del cielo de hacernos experimentar su amor.
Del sabernos amados por Dios y de experimentar ese amor, brotara el deseo, la necesidad, la urgencia, el ansia de amar a Dios y a los demás.
Jesús es nuestro modelo. Él sentía el amor con que su Padre lo amaba.
El descubrir el amor de Dios por cada uno de nosotros nos da seguridad, pues ese amor sostiene nuestra vida. El experimentar este amor le da una fuerza especial al corazón aun en medio del dolor, y nos permite esperar que el sufrimiento no sea inútil, sino que produzca algo bueno.
Muchas veces el dolor nos lleva a profundidades de la vida que nunca alcanzaríamos sino a través de el. Ese dolor nos madura, nos ayuda a comprender a otros, a compadecernos y a justificar.
"DIOS DISPONE TODAS LAS COSAS PAR BIEN DE LOS QUE LE AMAN, A QUIENES EL HA LLAMADO SEGUN SU PROPIO DESIGNIO. A LOS QUE DE ENTEMANO CONOCIO, TAMBIEN LOS DESTINO A SER COMO SU HIJO Y SEMEJANTES A ÉL, A FIN DE QUE SEA EL PRIMOGENITO EN MEDIO DE NUMEROSOS HERMANOS. SI DIOS ESTA CON NOSOTROS, ¿QUIEN CONTRA NOSOTROS?
DIOS QUE NO PERDONO A SU PROPIO HIJO SINO QUE LO ENTREGO POR TODOS A NOSOTROS, ¿CÓMO NO NOS CONCEDERA CON EL TODO LO DEMAS? ¿QUIÉN ACUSARA A LOS ELEGIDOS DE DIOS SI ÉL FUE QUIEN LOS HIZO JUSTOS? ¿QUIÉN LOS CONDENARA? ACASO SERA CRISTO JESUS, EL QUE MURIO, AMAS AUN EL QUE RESUCITO Y ESTA A LA DERECHA DE DIOS ROGANDO POR NOSOTROS? ¿QUIÉN NOS SEPARARA DEL AMOR DE CRISTO? ¿LAS PRUEBAS O LA ANGUSTIA, LA PERSECUSION O EL HAMBRE, LA FALTA DE ROPA, LOSPELIGROS O LA ESPADA? PERO NO, EN TODO ESTO TRIUNFAREMOS GRACIAS AL QUE NOS AMO. ESTOY SEGURO QUE NI LA MUERTE NI LA VIDA, NI LOS ANGELES, NI LOS PODERES ESPIRITUALES, NI EL PRESENTE, NI EL FUTURO, NI LAS FUERZAS DEL UNIVERSO, SEAN DE LOS CIELOS, SEAN DE LOS ABISMOS, NI CRIATURA ALGUNA, PODRA APARTARNOS DEL AMOR DE DIOS QUE ENCONTRAMOS EN CRISTO JESUS, NUESTRO SEÑOR". (Rm 8,28-30. 31. 35.37-39)
Dios infunde su amor en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que nos ha dado.
Somos portadores del amor del Padre; y con ese amor podemos amarlo a Él, amarnos a nosotros mismos como Dios nos ama, amar a nuestros hermanos como Jesús lo ha ordenado; y asi proclamarle al mundo, como agentes de la pastoral del amor, la buena nueva de que DIOS ES AMOR y que nos ama con AMOR DE ETERNIDAD. Una misión grande nos espera: SER TESTIGOS DEL AMOR DE DIOS Y SER TESTIGOS DEL AMOR A DIOS.

¿Sabes que el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado? ¿Sabes que también tu puedes ser instrumento en manos de Dios para amar y mejorar el mundo?
Autor: Vilma Bras
Dios no es alguien lejano, inalcanzable e indiferente a nosotros, solo el Creador.
"DIOS ES AMOR" (Jn 14,8)
"CON AMOR ETERNO Y GRATUITO TE HE AMADO".(Jer 31,3)
En nuestras vidas hay muchos amores. Todos nos brindan algo, pero todos esos afectos, que son débiles e imperfectos, nos han dejado con sed de mas, pues ninguno de ellos nos da la vida.
Hay un amor mas fuerte que la muerte, que me hace existir. Hay alguien que por puro amor me da la vida, me despierta cada mañana para quererme, incluso mientras duermo me contempla con ternura y sostiene mi vida mientras descanso, y es el único amor indestructible, infinito, inagotable, eterno: ES EL AMOR DE DIOS.
Para Él, soy inolvidable. Desde que me creo no se puede olvidar de mí, pues él me dice:
"UNA MADRE PUEDE OLVIDAR AL HIJO DE SUS ENTRAÑAS? PUES AUNQUE ELLA SE OLVIDARA, DICE EL SEÑOR, YO NUNCA TE OLVIDARE". (Is.49,15)
También dice: "NO TENGAS MIEDO, GUSANITO MIO, YO TE AYUDO, YO SOY TU SALVADOR".(Is 41,16)
A través de toda la historia de salvación, Dios renueva su Alianza a Amor e invita a formar parte de su Pueblo, y a pesar de las infidelidades, Él, clemente y compasivo pones un manto de olvido sobre cada acto de rebeldía de su pueblo, como así lo dice en (IS.12,1-4): "TE DOY GRACIAS YAHVE PORQUE TU ESTABAS ENOJADO CONMIGO, PERO SE TE PASO EL ENOJO, Y TU ME CONSOLASTE!...VEAN COMO ES ÉL, EL DIOS QUE ME SALVA! ME SIENTO SEGURO Y NO TENGO MAS MIEDO PUES YAHVE ES MI FUERZA Y MI CANCION, ÉL ES MI SALVACION!
" Y SERAS UNA CORONA PRECIOSA EN MANOS DE YAHVE, UN ANILLO REAL EN EL DEDO DE DIOS!
COMO UN JOVEN SE CASA CON UNA MUCHACHA VIRGEN, ASI EL QUE TE FORMO SE CASARA CONTIGO, Y COMO EL ESPOZO GOZA CON SU ESPOSA, ASI HARAS LAS DELICIAS DE TU DIOS" (Is 62,3 y 5)
Israel es el pueblo que Dios se ha escogido, con el que ha sellado alianza eterna, al que ha hecho su propiedad personal, al que ha convertido en "reino de sacerdotes y nación santa".
Israel es el pueblo de la elección, el pueblo de la alianza. Pero estos dos títulos no son sino consecuencia de un acto previo y fundamental de parte de Dios, un acto de amor.
Así lo dice el Deuteronomio 7,7-9:"NO PORQUE SEAIS EL MÁS NUMEROSO DE TODOS LOS PUEBLOS SE HA PRESENTADO YAHVE DE VOSOTROS Y OS HA ELEGIDO, PUES SOIS EL MENOS NUMEROSO DE TODOS LOS PUEBLOS; SINO POR EL AMOR QUE OS TIENE POR GUARDAR EL JURAMENTO HECHO A VUESTRO PADRE...HAS DE SABER, PUES QUE YAHVE TU DIOS ES EL DIOS VERDADERO, EL DIOS FIEL QUE GUARDA LA ALIANZA Y EL AMOR POR MIL GENERACIONES A LOS QUE AMAN Y GUARDAN SUS MANDAMIENTOS".
"PREGUNTA A LOS TIEMPOS PASADOS, INVESTIGA DESDE EL DIA EN QUE DIOS CREO AL HOMBRE SOBRE LA TIERRA. PREGUNTA DESDE UN EXTREMO A OTRO DEL MUNDO...HUBO JAMAS UNA COSA EXTRAORDINARIA COMO ESTA? SE HA OIDO COSAS SEMEJANTE?
NUNCA UN DIOS QUE FUERA A BUSCARSE UNPUEBLO Y LO SACARA DE EN MEDIO DE OTRO PUEBLO A FUERZA DE PRUEBAS Y SEÑALES, DE MILAGROS Y DE COMBATES CON MANO FIRME Y BRAZO EXTENDIDO. NUNCA HUBO HECHOS TAN TREMENDOS COMO LOS QUE YAHVE HIZO POR USTEDES EN EGIPTO Y QUE USTEDES VIERON CON SUS PROPIOS OJOS.
PORQUE AMABA A TUS PADRES, ELIGIO A SU DESCENDENCIA DESPUES DE ELLOS Y TE HIZO SALIR DE EGIPTO CON SU ASISTENCIA Y SU PODER, ARROJO DELANTE DE TI PUEBLOS NUMEROSOS Y MÁS FUERTES QUE TU, Y TE HIZO ENTRAR EN SU TIERRA: HOY TE LA DIO EN HERENCIA".
Dios en su infinito amor y fidelidad, es quien sale al encuentro del hombre para darle vida, es quien toma la iniciativa, hace la punta, se hace cercano al hombre, lo busca para transformarlo, moldearlo, educarlo, hacer de el un vaso nuevo, sin grietas, para poder ser su tabernáculo.
Dios te ama. El creador del universo, el que hizo de la nada todas las cosas...te ama.
Quiere cuidar de vos y darte una vida mejor.
"YO MISMO APACENTARE A MIS OVEJAS, YO MISMO LES MOSTRARE DONDE DESCANSAR, ES EL SEÑOR QUIEN HABLA, BUSCARE A LAS PERDIDAS, TRAERE DE VUELTA A LAS EXTRAVIADAS, ENDARE A LAS HERIDAS Y FORTALECERE A LAS DEBILES (O SANARE A LAS ENFERMAS)".(Ez 34,14-16)
Dios ama a cada uno de manera personal, como cada uno necesita ser amado. Para Él somos únicos e irrepetibles.
A Dios no le importa lo que hayamos sido o seamos. No le importa nuestro pasado, vicios, defectos o pecados; su amor no cambia, es inmutable, incluso todo problema, fracaso o pecado se transforma en oportunidad para experimentar su amor fiel.
Te ama y te acepta como eres.
"LOS MONTES SE CORRERAN, LAS COLINAS SE MOVERAN PERO MI AMOR DE TI NO SE APARTARA".(Is 54,10)
Es bueno descubrir que el amor divino no tiene los defectos de los amores humanos: no es posesivo, no es absorbente, no es avasallante, no es aburrido, no me obliga a nada, me espera, me comprende, me respeta, nunca me lastima.
Me valora a pesar de mi pecado
"YO TE HE RESCATADO, TE HE LLAMADO POR TU NOMBRE, TÚ ERES MIO"(Is 43,1)
"ANTES DE FORMARTE EN EL SENO DE TU MADRE YA TE CONOCIA, ANTES DE QUE TU NACIERAS TE HABIA CONSAGRADO".(Jer 1,4-5)
"YO NO ME OLVIDARE DE TI. MIRALO, TE TENGO GRABADA EN LA PALMA DE MIS MANOS".(Is 49,16)
"YO HABRE PERDONADO SU CULPA Y NO ME ACORDARE DE SU PECADO". (Jer 31,34)
También dice: "AUNQUE TUS PECADOS SEAN ROJOS COMO LA GRANA, YO LOS BLANQUEARE".
El amor no consiste en que nosotros amemos a Dios, sino que El nos amo primero (1 Jn 4,19).
No fuimos nosotros los que lo elegimos a Él, Él nos eligió primero (Jn 15,16).
Nosotros no le hacemos a Dios el favor de amarlo, Él es quien nos favorece con su amor que es eterno.
A veces, nosotros buscamos a Dios y lo queremos amar, pero nadie puede amarlo si antes no ha experimentado su amor.
Hay que hacer un alto, detenernos y dejarnos alcanzar por Él, por su amor.
Él es quien ilumina las situaciones desde la fe y a la luz de la Palabra, con la necesidad de un dialogo sincero, de una apertura de la mente y del corazón.
Dios nos ama incondicionalmente porque ÉL ES AMOR (1 Jn 4,8)
Dios no nos ama por lo que nosotros hacemos, sino porque sobre todo es un Padre.
Un Padre que ama a todos por igual, a los buenos y a los malos, hombre y mujeres, sin distinción de razas ni de religión, porque todos somos sus hijos. (prejucios?)
Somos hijos de Dios, esa es nuestra identidad.
Cuantas veces nos hemos sentido como parias, andando por el mundo sin dignidad, sin saber quienes somos realmente. Es allí donde surge en un momento la pregunta fundamental del ser humano:¿ Quién soy yo?
Quien no se la ha hecho alguna vez? ¿Quien soy? ¿De donde vengo? ¿Hacia donde voy? ¿Por que vine al mundo?
Y la respuesta esta en la misma Palabra de Dios. Hay 14 verdades en la que nos identifican como HIJOS DE DIOS. Porque eso es lo que somos: HIJOS.
1 - Somos hijos CONOCIDOS por Dios (Rm 8,29)
2 - Somos hijos ESCOGIDOS por Dios (Ef 1,4)
3 - Somos hijos DESEADOS por Dios (Ef 1,5)
4 - Somos hijos AMADOS por Dios (Ef 1,5)
5 - Somos hijos PREDESTINADOS por Dios (Ef 1,5)
6 - Somos hijos ACEPTADOS por Dios (Ef 1,6)
7 - Somos hijos REDIMIDOS por Dios (Ef 1,7)
8 - Somos hijos CREADOS por Dios (Is 43,1)
9 - Somos hijos GUARDADOS (CUIDADOS) por Dios (Mt 10,29-31)
10- Somos hijos LLAMADOS por Dios (Rm 8,30)
11- Somos hijos JUSTIFICADOS por Dios (Rm 8,30)
12- Somos hijos RENACIDOS por Dios (1 Ped 1,1-3)
13- Somos hijos SANTIFICADOS por Dios (1 Cor 1,2)
14- Somos hijos GLORIFICADOS por Dios (Rm 8,30)
Dios quiere lo mejor para vos, sos su hijo y tiene un plan que Él hizo con toda sabiduría y amor, que supera con mucho lo que podamos pensar o imaginar.
Dios esta enamorado de nosotros. Desde un principio nos creo a su imagen y semejanza, llenos de su amor y co-creadores con Él, capaces de ser sus representantes en este mundo, la extensión de sus manos.
Nos creo en perfecta armonía:
* con Él: una relación personal, intima y permanente.
* con los demás: relaciones de justicia, verdad y servicio.
* con nosotros mismos: con seguridad, paz y dominio propio.
* con toda la creación: siendo libres y no esclavos de las cosas del mundo.
Nos lleno de felicidad, con su gozo y su paz. El hombre logra la armonía como ser, cuando se deja impregnar por el amor de Dios: en Él es feliz para cual fue creado, salió de sus manos y ha de volver a Él.
Dios en su infinita bondad, respeta los tiempos del hombre, respeta su libertad.
El continua e insistentemente llama a la puerta de; hombre, este es libre de abrir o no.
"MIRA QUE ESTOY A LA PUERTA Y LLAMO. SI ALGUIEN ESCUCHA MI VOZ Y ME ABRE ENTRARE A SU CASA A COMER CON EL Y ÉL CONMIGO".(Ap 3,20)
El amor de Dios Padre siempre fiel y eficaz mira al hombre como hijo suyo y quiere comunicarle su propia vida. Para ello envía a su Hijo Único, Jesús, porque el Padre no puede ver al hombre como hijo suyo sino en Jesús y a través de Jesús.
"TANTO AMO DIOS AL MUNDO QUE ENTREGO A SU HIJO UNICO, PARA QUE TODO EL QUE CREA EN EL NO SE PIERDA, SINO QUE TENGA VIDA ETERNA".(Jn3,16)
"Y NOSOTROS HEMOS CONOCIDO Y HEMOS CREIDO EN EL AMOR QUE DIOS NOS TIENE. DIOS ES AMOR, Y QUIEN PERMANECE EN EL AMOR, PERMANECE EN DIOS Y DIOS PERMANECE EN EL." (1 Jn 4,16)
"EN ESTO CONSISTE EL AMOR: NO EN QUE NOSOTROS HAYAMOS AMADO A DIOS SINO EN QUE ÉL NOS AMO Y ENVIO A SU HIJO COMO EXPIACION POR NUESTROS PECADOS". (1 Jn 4,8-10)
Este amor de Dios Padre por cada uno de nosotros y por todos nosotros que somos uno en Jesús, debe ser objeto de nuestra experiencia personal y de nuestra entrega sin reservas. Necesitamos aprender a dejarmos amar por Dios. darnos calma y silencio interior para que el amor de Dios caiga como lluvia tenue pero continua y persistente y cale hasta lo mas profundo de nuestro corazón. Aprendamos a sentir el amor de Dios. Démosle la oportunidad a nuestro Padre del cielo de hacernos experimentar su amor.
Del sabernos amados por Dios y de experimentar ese amor, brotara el deseo, la necesidad, la urgencia, el ansia de amar a Dios y a los demás.
Jesús es nuestro modelo. Él sentía el amor con que su Padre lo amaba.
El descubrir el amor de Dios por cada uno de nosotros nos da seguridad, pues ese amor sostiene nuestra vida. El experimentar este amor le da una fuerza especial al corazón aun en medio del dolor, y nos permite esperar que el sufrimiento no sea inútil, sino que produzca algo bueno.
Muchas veces el dolor nos lleva a profundidades de la vida que nunca alcanzaríamos sino a través de el. Ese dolor nos madura, nos ayuda a comprender a otros, a compadecernos y a justificar.
"DIOS DISPONE TODAS LAS COSAS PAR BIEN DE LOS QUE LE AMAN, A QUIENES EL HA LLAMADO SEGUN SU PROPIO DESIGNIO. A LOS QUE DE ENTEMANO CONOCIO, TAMBIEN LOS DESTINO A SER COMO SU HIJO Y SEMEJANTES A ÉL, A FIN DE QUE SEA EL PRIMOGENITO EN MEDIO DE NUMEROSOS HERMANOS. SI DIOS ESTA CON NOSOTROS, ¿QUIEN CONTRA NOSOTROS?
DIOS QUE NO PERDONO A SU PROPIO HIJO SINO QUE LO ENTREGO POR TODOS A NOSOTROS, ¿CÓMO NO NOS CONCEDERA CON EL TODO LO DEMAS? ¿QUIÉN ACUSARA A LOS ELEGIDOS DE DIOS SI ÉL FUE QUIEN LOS HIZO JUSTOS? ¿QUIÉN LOS CONDENARA? ACASO SERA CRISTO JESUS, EL QUE MURIO, AMAS AUN EL QUE RESUCITO Y ESTA A LA DERECHA DE DIOS ROGANDO POR NOSOTROS? ¿QUIÉN NOS SEPARARA DEL AMOR DE CRISTO? ¿LAS PRUEBAS O LA ANGUSTIA, LA PERSECUSION O EL HAMBRE, LA FALTA DE ROPA, LOSPELIGROS O LA ESPADA? PERO NO, EN TODO ESTO TRIUNFAREMOS GRACIAS AL QUE NOS AMO. ESTOY SEGURO QUE NI LA MUERTE NI LA VIDA, NI LOS ANGELES, NI LOS PODERES ESPIRITUALES, NI EL PRESENTE, NI EL FUTURO, NI LAS FUERZAS DEL UNIVERSO, SEAN DE LOS CIELOS, SEAN DE LOS ABISMOS, NI CRIATURA ALGUNA, PODRA APARTARNOS DEL AMOR DE DIOS QUE ENCONTRAMOS EN CRISTO JESUS, NUESTRO SEÑOR". (Rm 8,28-30. 31. 35.37-39)
Dios infunde su amor en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que nos ha dado.
Somos portadores del amor del Padre; y con ese amor podemos amarlo a Él, amarnos a nosotros mismos como Dios nos ama, amar a nuestros hermanos como Jesús lo ha ordenado; y asi proclamarle al mundo, como agentes de la pastoral del amor, la buena nueva de que DIOS ES AMOR y que nos ama con AMOR DE ETERNIDAD. Una misión grande nos espera: SER TESTIGOS DEL AMOR DE DIOS Y SER TESTIGOS DEL AMOR A DIOS.

¿Sabes que el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado? ¿Sabes que también tu puedes ser instrumento en manos de Dios para amar y mejorar el mundo?
miércoles, 6 de enero de 2010
CUANDO PERDEMOS LA INOCENCIA
EXODO 32, 7-11.13-14 / LC 15,1-10
El pueblo de Israel, estaba adorando a un dios falso. Estaba cometiendo un pecado gravísimo: IDOLATRIA.
El Señor, enojado por semejante rebeldía le “endosa” el pueblo a Moisés (v.7).
Pero Moisés, con una diplomacia tremenda “se lo devuelve” y le recuerda que no es su pueblo (aunque forma parte de el) sino de Dios.
En el v.12 vemos un claro cuestionamiento de Moisés hacia el Señor que en realidad es un pedido, una suplica. Lo que comúnmente llamamos INTERCESION.
Como habrá sido de eficaz esta intercesión que el Señor renuncia a destruir a SU PUEBLO (lo acoge nuevamente) y le otorga su PERDON.
En muchas ocasiones Moisés intercede por este pueble rebelde y de dura cerviz, porque en definitiva SABE del amor misericordioso y de la fidelidad permanente de Dios.
El mismo ha tenido la profunda experiencia de ese amor y tiene con el Señor una relación de confianza, amistad, unión. Esta unión, le permite dirigirse a Dios con la seguridad de ser escuchado, porque ambos eran una sola cosa. Asi como la montaña y la Roca son una sola cosa.
Moisés es el icono, la prefigura de Jesús que intercede ante el Padre por los pecados del pueblo.
Jesús es el único intercesor entre Dios y los hombres. Así, Jesús quiere “devolver al Padre a aquellos que en su necedad SE HAN PERDIDO en las sombras del pecado.
El evangelio nos relata que Jesús recibía y comía con los pecadores. Para Jesús era la prioridad numero uno. Era más importante un pecador que un justo, porque el justo llegaba a tener tanta “justicia” que no se creía necesitado de perdón.
Los maestros de la Ley lo criticaban (y murmuraban) contra Jesús, porque prefería a los pecadores y no a ellos que se pretendían no necesitados del perdón que le ofrecía.
Sin embargo, Jesús responde a estas criticas y murmuraciones con una pasmosa sabiduría reflejada en estas parábolas (que en realidad son tres) en las que manifiesta el amor misericordioso de Dios por sus hijos.
LA OVEJA PERDIDA – LA MONEDA PERDIDA Y EL HIJO PRODIGO O PERDIDO.
Hay en las tres parábolas un hilo conductor que nos puede llevar a comprender el porque de esa alegría en cielo por un solo pecador que se convierte que por los noventa y nueve justos que no necesitan conversión.
La imagen de la oveja perdida nos sugiere la perdida de la inocencia a causa del pecado. ¿Hay algo más inocente que una oveja?
Cada cual sabe de donde viene. De donde nos rescato el Señor. En que despeñadero nos encontrábamos o a merced de que lobos eramos acechados.
Cada uno sabe cual es ESE pecado que, aun habiéndolo confesado, nos vuelve a la mente una y otra vez y nos recuerda la inocencia perdida. La oveja perdida. No somos nosotros la oveja. La oveja perdida se llama INOCENCIA.
Los pastores le ponen a cada oveja un nombre y las reconocen y cuando las llaman por su nombre, estás responden.
La oveja que se le escapo a Jesús se llama INOCENCIA.
Sin embargo, les tengo una muy Buena Noticia: Jesús salio a buscar a la Inocencia perdida, la encontró, la puso sobre sus hombros, sano sus heridas y la restauro al hogar, junto a las otras ovejitas. Y se alegro mucho de tenerla nuevamente consigo y las otras ovejitas tambien se alegraron porque cuando falta la INOCENCIA, todo se vuelve más oscuro y triste y amargo.
Dice el Salmo l47, 3:” El sana a los que tienen el corazón roto y les venda las heridas”
Y el Salmo 144,2: dice:”El es mi amigo fiel, mi lugar de protección, mi mas alto escondite, mi libertador; el es mi escudo, y con el me protejo, el es quien pone a los pueblos bajo mi poder”.
Jesús aventaja a moisés en su intercesión porque no solo intercede con palabras sino con la acción.
El se vuelve mi amigo fiel. Y cuando hablo de fiel hablo de FIDELIDAD. De fidelidad de su parte, de su lealtad, de cumplir las promesas ¿como? ¿Cuando? ¿Donde? No lo se, pero se que es digno de confianza porque “ nos ama y nos ha librado de nuestros pecados derramando su sangre”. (Ap 1,5)
Fidelidad, de nuestra parte suele ser otra ovejita que a veces se nos escapa.
¡Cuánto debemos valer para El! No importa cuanto me haya alejado, cuan herida este, cuanto haya pecado…Par El valgo muchísimo…y sino preguntémosle a la pecadora que rompió el frasco de perfume en los pies del Señor, o a Zaqueo, o a tantos pecadores públicos que fueron sanados y liberados por Jesús, el mejor amigo.
El que no te pregunta nada, ni te echa en cara el pecado, sino que te dice: “vete en paz, pero no peques mas”.
Veamos la segunda parábola: LA VAMOS A VOLVER A LEER PARA RECORDARLA (Lc 15,1-10)
La mujer tenía diez monedas ( 10 dracmas). Una dracma era equivalente a un denario. Un denario, en el tiempo de Jesús era lo equivalente a un día de trabajo (jornal)
Para la gente de ese tiempo, el salario de un día era tremendamente importante, al punto que según dice la Palabra de Dios en Lev 19,13:“no retengas la paga del trabajador hasta el día siguiente”.
Entonces imagínense esta pobre mujer que tenia en su poder el salario para diez días, viene y se le pierde una moneda con lo que le quedaría solo para vivir nueve días. Los veintiún días restantes se las tendría que arreglar.
Entonces imagínense la alegría que tiene esta mujer al encontrar la moneda perdida que llama a las vecinas y comparte su alegría con ellas y les dice: “alégrense conmigo porque la encontré”
Para Jesús, nosotros somos esa monedita, jornal de un día, pero tan valiosa…Ese es el valor de la moneda. El valor esta dado por lo que es para cada uno. Para un rico, una moneda no vale nada, pero para un pobre…Para un hombre cualquiera nada, pero para Jesús tiene el valor de su propia sangre.
Y aquí va la segunda Buena Noticia de la noche: Leamos en Col 2, 13-15
Fue el mismo Dios, quien salio a buscarnos porque nos habíamos perdido en la noche oscura del pecado. Nos ha perdonado en la Cruz del Calvario porque según sus propias palabras “no saben lo que hacen”.
Pensemos en el dia de la celebracion de la Exaltación de la Santa Cruz. El amor misericordioso de Jesús manifestado en la cruz. Si queres saber como es el amor: mira la cruz, si queres saber como es el despojo de si mismo: mira la cruz, si queres saber que es donarse: mira la cruz…
La escuela de la vida esta en la Cruz. Ella te enseña a vivir según Jesús.
Imagínense que viene alguien a visitarlos a su casa y ve sobre la mesa o pegada en la puerta de la heladera la factura de la EPE de 300 o 400 pesos y le dice “che, fulanita…deja, esta factura me la llevo y la pago yo. No te preocupes, esta deuda desde ahora es mía. Yo la pago” ¿Qué harían?
Bien: El tomo la factura de la deuda que teníamos con Dios por nuestra infidelidad, nuestra rebeldía y la anulo, la elimino. Se hizo cargo de ella clavándola en la cruz.
Entonces tomamos conciencia de que ese premio es para nosotros y tomamos conciencia de lo que dice San Pablo a los Romanos en el capitulo 5, versículos del 18 1l 20: “donde abundo el pecado, sobreabundó la gracia”
¿No son estas las mejores noticias que has escuchado en el día de hoy?
Tu pecado, mi pecado fue eliminado por Jesucristo.
Así es Dios, así es su amor y su misericordia. La que podemos palpar y experimentar en cada Reconciliación sacramental o en cada acto penitencia de la Santa Misa.
LEER Nº 177 DE APARECIDA
Dios no quiere la muerte del pecador sino que se convierta y que viva. El renuncia al castigo, prefiere la espera, la misericordia. El desea que haya fiesta en el cielo.
¿Se acuerdan donde esta el cielo? El cielo esta dentro de cada uno.
Cuando nos sabemos perdonados, en nuestro ser interior hay fiesta, gozo, paz, alegría, liberación y sanacion.
Eso es lo que Jesús nos ofrece.
La Buena noticia sigue siendo que Jesús es tu salud y tu fiesta.
ORACION DE SANACION
El Rey David, después de ese pecado gravísimo que había cometido, compuso una oración maravillosa que los cristinos llamamos MISERERE. El Salmo 50, cerramos los ojos y unimos nuestro espíritu al espíritu con que fue escrita esta hermosa declaración de humildad y arrepentimiento.
SALMO 50
Tenme piedad, oh Dios, según tu amor, por tu inmensa ternura borra mi delito,
lávame a fondo de mi culpa, y de mi pecado purifícame.
pues mi delito yo lo reconozco, mi pecado sin cesar está ante mí;
contra ti, contra ti solo he pecado, lo malo a tus ojos cometí.
Por que aparezca tu justicia cuando hablas y tu victoria cuando juzgas.
Mira que en culpa ya nací, pecador me concibió mi madre.
Mas tú amas la verdad en lo íntimo del ser, y en lo secreto me enseñas la subiduría.
Rocíame con el hisopo, y seré limpio, lávame, y quedaré más blanco que la nieve.
Devuélveme el son del gozo y la alegría, exulten los huesos que machacaste tú.
Retira tu faz de mis pecados, borra todas mis culpas.
Crea en mí, oh Dios, un puro corazón, un espíritu firme dentro de mí renueva;
no me rechaces lejos de tu rostro, no retires de mí tu santo espíritu.
Vuélveme la alegría de tu salvación, y en espíritu generoso afiánzame;
enseñaré a los rebeldes tus caminos, y los pecadores volverán a ti.
Líbrame de la sangre, Dios, Dios de mi salvación, y aclamará mi lengua tu justicia;
abre, Señor, mis labios, y publicará mi boca tu alabanza.
Pues no te agrada el sacrificio, si ofrezco un holocausto no lo aceptas.
El sacrificio a Dios es un espíritu contrito; un corazón contrito y humillado, oh Dios,
no lo desprecias.
¡Favorece a Sión en tu benevolencia,reconstruye las murallas de Jerusalén!
Entonces te agradarán los sacrificios justos,- holocausto y oblación entera - sobre tu
altar se inmolaran novillos.
Señor, vengo ante ti a ofrecerte mi corazón.
A quebrarlo ate ti como quebró el alabastro aquella mujer pecadora.
A dejar salir de mi el perfume de la humillación y del agradecimiento, e inunde todo este lugar.
Vengo a dejar abiertas las puertas de mi mente para que tú pases por cada una de ellas.
Penetra en la puerta de los RECUERDOS y pasa sanando aquellos recuerdos más doloroso o más vergonzantes.
Toca con tu mano, Señor aquel recuerdo que vuelve una y otra vez a recordarme el pecado cometido.
Paséate por mis recuerdos de la infancia en los que no fui feliz, en los que me sentí desamparado, solo, abandonado. En aquellos recuerdo en los que i golpeado, maltratado, desvalorizado, insultado, maldecido, despreciado.
En aquellos recuerdos en los que fui dejado de lado, humillado, burlado, sobre todo entre mis amigos y compañeros.
En aquellos recuerdos que dejo el pecado de impureza, fornicacion, adulterio.
Sana, Señor todos estos recuerdos que hieren nuestro corazón cada vez que afloran a nuestra mente...
Cúbrelos con tu amor y tu misericordia. Lávalos con tu preciosa sangre.
Tú pasas por esta rea de los recuerdos dejando las huellas de l paz, la serenidad y la alegría.
Penetra Señor por la puerta de los SENTIMIENTOS sanando todo odio, rencor, resentimiento, amargura, tristeza, soledad, depresión.
Todo sentimiento de culpa, de inferioridad que estos recuerdos han provocado.
Sana todo sentimiento negativo hacia lugares, animales, cosas y personas que nos remiten a esos recuerdos. Tú pasas por esta área de los sentimientos dejando las huellas de la compasión, la comprensión y la empatia.
Penetra Señor por la puerta de las EMOCIONES. Muchas veces, los recuerdos nos llevan a tener todo tipo de emociones como la ira, bronca, colera, autodestrucción, emoción violenta, rabias, fobias, miedos.
Tu paso por esta área va dejando una huella muy profunda que se trasluce en el desapego y el dominio de si mismo.
Tú sanaste nuestra mente en sus recuerdos, sentimientos y emociones.
Sana ahora por favor, las enfermedades físicas que estos recuerdos con sus sentimientos y emociones provocan: diabetes, hipertensión arterial, artritis y artrosis, eczemas, reacciones alérgicas, cefaleas, migrañas, mareos, vértigo, sorderas, mudez, tartamudez, visión defectuosa, problemas gástricos, estomacales, hepáticos, intestinales. Problemas respiratorios, asmas, bronquitis, alergias.
Problemas renales, uremia, próstatas, falta de retención,…
Tu Señor sabes cual es la raíz de nuestra dolencia. Tocala, Señor. Llega hasta el fondo de nuestro ser sanando. Renuévanos por dentro con espíritu y sella lo que has hecho con tu Sangre Preciosa y Tu Santo Espíritu. En el Nombre de Jesús. Amen. Amen.
El pueblo de Israel, estaba adorando a un dios falso. Estaba cometiendo un pecado gravísimo: IDOLATRIA.
El Señor, enojado por semejante rebeldía le “endosa” el pueblo a Moisés (v.7).
Pero Moisés, con una diplomacia tremenda “se lo devuelve” y le recuerda que no es su pueblo (aunque forma parte de el) sino de Dios.
En el v.12 vemos un claro cuestionamiento de Moisés hacia el Señor que en realidad es un pedido, una suplica. Lo que comúnmente llamamos INTERCESION.
Como habrá sido de eficaz esta intercesión que el Señor renuncia a destruir a SU PUEBLO (lo acoge nuevamente) y le otorga su PERDON.
En muchas ocasiones Moisés intercede por este pueble rebelde y de dura cerviz, porque en definitiva SABE del amor misericordioso y de la fidelidad permanente de Dios.
El mismo ha tenido la profunda experiencia de ese amor y tiene con el Señor una relación de confianza, amistad, unión. Esta unión, le permite dirigirse a Dios con la seguridad de ser escuchado, porque ambos eran una sola cosa. Asi como la montaña y la Roca son una sola cosa.
Moisés es el icono, la prefigura de Jesús que intercede ante el Padre por los pecados del pueblo.
Jesús es el único intercesor entre Dios y los hombres. Así, Jesús quiere “devolver al Padre a aquellos que en su necedad SE HAN PERDIDO en las sombras del pecado.
El evangelio nos relata que Jesús recibía y comía con los pecadores. Para Jesús era la prioridad numero uno. Era más importante un pecador que un justo, porque el justo llegaba a tener tanta “justicia” que no se creía necesitado de perdón.
Los maestros de la Ley lo criticaban (y murmuraban) contra Jesús, porque prefería a los pecadores y no a ellos que se pretendían no necesitados del perdón que le ofrecía.
Sin embargo, Jesús responde a estas criticas y murmuraciones con una pasmosa sabiduría reflejada en estas parábolas (que en realidad son tres) en las que manifiesta el amor misericordioso de Dios por sus hijos.
LA OVEJA PERDIDA – LA MONEDA PERDIDA Y EL HIJO PRODIGO O PERDIDO.
Hay en las tres parábolas un hilo conductor que nos puede llevar a comprender el porque de esa alegría en cielo por un solo pecador que se convierte que por los noventa y nueve justos que no necesitan conversión.
La imagen de la oveja perdida nos sugiere la perdida de la inocencia a causa del pecado. ¿Hay algo más inocente que una oveja?
Cada cual sabe de donde viene. De donde nos rescato el Señor. En que despeñadero nos encontrábamos o a merced de que lobos eramos acechados.
Cada uno sabe cual es ESE pecado que, aun habiéndolo confesado, nos vuelve a la mente una y otra vez y nos recuerda la inocencia perdida. La oveja perdida. No somos nosotros la oveja. La oveja perdida se llama INOCENCIA.
Los pastores le ponen a cada oveja un nombre y las reconocen y cuando las llaman por su nombre, estás responden.
La oveja que se le escapo a Jesús se llama INOCENCIA.
Sin embargo, les tengo una muy Buena Noticia: Jesús salio a buscar a la Inocencia perdida, la encontró, la puso sobre sus hombros, sano sus heridas y la restauro al hogar, junto a las otras ovejitas. Y se alegro mucho de tenerla nuevamente consigo y las otras ovejitas tambien se alegraron porque cuando falta la INOCENCIA, todo se vuelve más oscuro y triste y amargo.
Dice el Salmo l47, 3:” El sana a los que tienen el corazón roto y les venda las heridas”
Y el Salmo 144,2: dice:”El es mi amigo fiel, mi lugar de protección, mi mas alto escondite, mi libertador; el es mi escudo, y con el me protejo, el es quien pone a los pueblos bajo mi poder”.
Jesús aventaja a moisés en su intercesión porque no solo intercede con palabras sino con la acción.
El se vuelve mi amigo fiel. Y cuando hablo de fiel hablo de FIDELIDAD. De fidelidad de su parte, de su lealtad, de cumplir las promesas ¿como? ¿Cuando? ¿Donde? No lo se, pero se que es digno de confianza porque “ nos ama y nos ha librado de nuestros pecados derramando su sangre”. (Ap 1,5)
Fidelidad, de nuestra parte suele ser otra ovejita que a veces se nos escapa.
¡Cuánto debemos valer para El! No importa cuanto me haya alejado, cuan herida este, cuanto haya pecado…Par El valgo muchísimo…y sino preguntémosle a la pecadora que rompió el frasco de perfume en los pies del Señor, o a Zaqueo, o a tantos pecadores públicos que fueron sanados y liberados por Jesús, el mejor amigo.
El que no te pregunta nada, ni te echa en cara el pecado, sino que te dice: “vete en paz, pero no peques mas”.
Veamos la segunda parábola: LA VAMOS A VOLVER A LEER PARA RECORDARLA (Lc 15,1-10)
La mujer tenía diez monedas ( 10 dracmas). Una dracma era equivalente a un denario. Un denario, en el tiempo de Jesús era lo equivalente a un día de trabajo (jornal)
Para la gente de ese tiempo, el salario de un día era tremendamente importante, al punto que según dice la Palabra de Dios en Lev 19,13:“no retengas la paga del trabajador hasta el día siguiente”.
Entonces imagínense esta pobre mujer que tenia en su poder el salario para diez días, viene y se le pierde una moneda con lo que le quedaría solo para vivir nueve días. Los veintiún días restantes se las tendría que arreglar.
Entonces imagínense la alegría que tiene esta mujer al encontrar la moneda perdida que llama a las vecinas y comparte su alegría con ellas y les dice: “alégrense conmigo porque la encontré”
Para Jesús, nosotros somos esa monedita, jornal de un día, pero tan valiosa…Ese es el valor de la moneda. El valor esta dado por lo que es para cada uno. Para un rico, una moneda no vale nada, pero para un pobre…Para un hombre cualquiera nada, pero para Jesús tiene el valor de su propia sangre.
Y aquí va la segunda Buena Noticia de la noche: Leamos en Col 2, 13-15
Fue el mismo Dios, quien salio a buscarnos porque nos habíamos perdido en la noche oscura del pecado. Nos ha perdonado en la Cruz del Calvario porque según sus propias palabras “no saben lo que hacen”.
Pensemos en el dia de la celebracion de la Exaltación de la Santa Cruz. El amor misericordioso de Jesús manifestado en la cruz. Si queres saber como es el amor: mira la cruz, si queres saber como es el despojo de si mismo: mira la cruz, si queres saber que es donarse: mira la cruz…
La escuela de la vida esta en la Cruz. Ella te enseña a vivir según Jesús.
Imagínense que viene alguien a visitarlos a su casa y ve sobre la mesa o pegada en la puerta de la heladera la factura de la EPE de 300 o 400 pesos y le dice “che, fulanita…deja, esta factura me la llevo y la pago yo. No te preocupes, esta deuda desde ahora es mía. Yo la pago” ¿Qué harían?
Bien: El tomo la factura de la deuda que teníamos con Dios por nuestra infidelidad, nuestra rebeldía y la anulo, la elimino. Se hizo cargo de ella clavándola en la cruz.
Entonces tomamos conciencia de que ese premio es para nosotros y tomamos conciencia de lo que dice San Pablo a los Romanos en el capitulo 5, versículos del 18 1l 20: “donde abundo el pecado, sobreabundó la gracia”
¿No son estas las mejores noticias que has escuchado en el día de hoy?
Tu pecado, mi pecado fue eliminado por Jesucristo.
Así es Dios, así es su amor y su misericordia. La que podemos palpar y experimentar en cada Reconciliación sacramental o en cada acto penitencia de la Santa Misa.
LEER Nº 177 DE APARECIDA
Dios no quiere la muerte del pecador sino que se convierta y que viva. El renuncia al castigo, prefiere la espera, la misericordia. El desea que haya fiesta en el cielo.
¿Se acuerdan donde esta el cielo? El cielo esta dentro de cada uno.
Cuando nos sabemos perdonados, en nuestro ser interior hay fiesta, gozo, paz, alegría, liberación y sanacion.
Eso es lo que Jesús nos ofrece.
La Buena noticia sigue siendo que Jesús es tu salud y tu fiesta.
ORACION DE SANACION
El Rey David, después de ese pecado gravísimo que había cometido, compuso una oración maravillosa que los cristinos llamamos MISERERE. El Salmo 50, cerramos los ojos y unimos nuestro espíritu al espíritu con que fue escrita esta hermosa declaración de humildad y arrepentimiento.
SALMO 50
Tenme piedad, oh Dios, según tu amor, por tu inmensa ternura borra mi delito,
lávame a fondo de mi culpa, y de mi pecado purifícame.
pues mi delito yo lo reconozco, mi pecado sin cesar está ante mí;
contra ti, contra ti solo he pecado, lo malo a tus ojos cometí.
Por que aparezca tu justicia cuando hablas y tu victoria cuando juzgas.
Mira que en culpa ya nací, pecador me concibió mi madre.
Mas tú amas la verdad en lo íntimo del ser, y en lo secreto me enseñas la subiduría.
Rocíame con el hisopo, y seré limpio, lávame, y quedaré más blanco que la nieve.
Devuélveme el son del gozo y la alegría, exulten los huesos que machacaste tú.
Retira tu faz de mis pecados, borra todas mis culpas.
Crea en mí, oh Dios, un puro corazón, un espíritu firme dentro de mí renueva;
no me rechaces lejos de tu rostro, no retires de mí tu santo espíritu.
Vuélveme la alegría de tu salvación, y en espíritu generoso afiánzame;
enseñaré a los rebeldes tus caminos, y los pecadores volverán a ti.
Líbrame de la sangre, Dios, Dios de mi salvación, y aclamará mi lengua tu justicia;
abre, Señor, mis labios, y publicará mi boca tu alabanza.
Pues no te agrada el sacrificio, si ofrezco un holocausto no lo aceptas.
El sacrificio a Dios es un espíritu contrito; un corazón contrito y humillado, oh Dios,
no lo desprecias.
¡Favorece a Sión en tu benevolencia,reconstruye las murallas de Jerusalén!
Entonces te agradarán los sacrificios justos,- holocausto y oblación entera - sobre tu
altar se inmolaran novillos.
Señor, vengo ante ti a ofrecerte mi corazón.
A quebrarlo ate ti como quebró el alabastro aquella mujer pecadora.
A dejar salir de mi el perfume de la humillación y del agradecimiento, e inunde todo este lugar.
Vengo a dejar abiertas las puertas de mi mente para que tú pases por cada una de ellas.
Penetra en la puerta de los RECUERDOS y pasa sanando aquellos recuerdos más doloroso o más vergonzantes.
Toca con tu mano, Señor aquel recuerdo que vuelve una y otra vez a recordarme el pecado cometido.
Paséate por mis recuerdos de la infancia en los que no fui feliz, en los que me sentí desamparado, solo, abandonado. En aquellos recuerdo en los que i golpeado, maltratado, desvalorizado, insultado, maldecido, despreciado.
En aquellos recuerdos en los que fui dejado de lado, humillado, burlado, sobre todo entre mis amigos y compañeros.
En aquellos recuerdos que dejo el pecado de impureza, fornicacion, adulterio.
Sana, Señor todos estos recuerdos que hieren nuestro corazón cada vez que afloran a nuestra mente...
Cúbrelos con tu amor y tu misericordia. Lávalos con tu preciosa sangre.
Tú pasas por esta rea de los recuerdos dejando las huellas de l paz, la serenidad y la alegría.
Penetra Señor por la puerta de los SENTIMIENTOS sanando todo odio, rencor, resentimiento, amargura, tristeza, soledad, depresión.
Todo sentimiento de culpa, de inferioridad que estos recuerdos han provocado.
Sana todo sentimiento negativo hacia lugares, animales, cosas y personas que nos remiten a esos recuerdos. Tú pasas por esta área de los sentimientos dejando las huellas de la compasión, la comprensión y la empatia.
Penetra Señor por la puerta de las EMOCIONES. Muchas veces, los recuerdos nos llevan a tener todo tipo de emociones como la ira, bronca, colera, autodestrucción, emoción violenta, rabias, fobias, miedos.
Tu paso por esta área va dejando una huella muy profunda que se trasluce en el desapego y el dominio de si mismo.
Tú sanaste nuestra mente en sus recuerdos, sentimientos y emociones.
Sana ahora por favor, las enfermedades físicas que estos recuerdos con sus sentimientos y emociones provocan: diabetes, hipertensión arterial, artritis y artrosis, eczemas, reacciones alérgicas, cefaleas, migrañas, mareos, vértigo, sorderas, mudez, tartamudez, visión defectuosa, problemas gástricos, estomacales, hepáticos, intestinales. Problemas respiratorios, asmas, bronquitis, alergias.
Problemas renales, uremia, próstatas, falta de retención,…
Tu Señor sabes cual es la raíz de nuestra dolencia. Tocala, Señor. Llega hasta el fondo de nuestro ser sanando. Renuévanos por dentro con espíritu y sella lo que has hecho con tu Sangre Preciosa y Tu Santo Espíritu. En el Nombre de Jesús. Amen. Amen.
martes, 5 de enero de 2010
ORACION DE SANACION INTERIOR
Queremos celebrar las grandezas del Señor, preparando nuestros corazones abriendo la puerta de nuestro interior para recibir el gozo verdadero.
Bendito Dios, Padre Amoroso, que nos esperas con los brazos cargados de ternura, amor y misericordia y nos invitas a tu regazo para entregarnos la gracia del amor sanador a cada uno de tus hijos.
Somos como niños paqueñitos que venimos perdidos por el camino, hemos perdido ya tantas cosas, tómanos en tus brazos, álzanos, tráenos de vuelta a casa, juntos entremos en la morada del corazón, tu habitación.
Queremos junto a ti descubrir lo que llevamos guardado en nuestro corazón, lo que es viejo, lo que no sirve, lo que duele, lo que lastima y también lo que produce gozo, alegría, paz interior para que sea curándolo enfermo y la alegría oculta salga afuera ya que permanece guardada junto a recuerdo, remembranzas, nostalgias de felicidad de las paginas de nuestra vida.
Nuestra vida es una Biblia, Sagrada Escritura que necesitamos leer para comprender a Dios.
Ayúdanos a descubrir a Dios en cada pagina para que podamos alabar, cantar y bendecir a Dios como tu, Maria.
Si nuestras vidas son paginas que se van escribiendo, no sabemos lo que el Señor escribirá para el futuro. Siempre es maravilloso, porque cuando el Señor va curando el pasado te da una nueva seguridad en el presente y te esta curando el futuro.
Mirando los dolores, las heridas del pasado nos vemos muchas veces que son las que atrajeron la paz y la bendición de hoy.
Los dolores y las cruces del hoy son las grandes bendiciones del mañana. Por eso...Benditas cruces, benditos sufrimientos que son redentores para Dios y en sus manos amorosas, todo lo que para nosotros fue desgracia se transforman en abundancia de gracias!
Recíbenos Dios, Padre Amado, somos la obra de amor de tus afectuosas manos, fruto de tu infinita y delicada ternura. Recorre nuestro ser con tu ternura divina, envuélvenos en un abrazo de amor, Padre, ayúdanos a tomar conciencia que cada uno, somos criaturas preciosas, soñadas, pensadas, deseadas por ti, modeladas a tu imagen desde toda la eternidad. Únicos e irrepetibles, grabados nuestros nombres en tus palmas. Somos valiosos, preciosos a tus ojos, te deleitas en tus criaturas, amas cada detalle de nuestro ser.
Permítenos descubrir mejor las riquezas y tesoros de gracia que tu, Padre Bueno, has derramado en el corazón.
Ayúdanos a impregnarnos de tu amor para aprender a amarnos, valorarnos y respetarnos como lo haces tú y reconocernos como hijos amados.
Padre, nos tejiste con amor en las entrañas de nuestras madres y con tu infinito poder hoy existimos, enséñanos a querernos, a aceptarnos tal cual somos, en la familia a la que pertenecemos, en la comunidad en la que servimos. Abre nuestros corazones para poder dar y recibir amor y poder entregar el Reino que tenemos para dar y compartir.
Danos la gracia de perdonarnos a nosotros mismos con tu amor y de aceptar la vida nueva que nos regalaste con tu perdón divino.
Que cada una de tus caricias, Padre, nos haga experimentar tu Amor Eterno, y sane en muchos de nosotros la imagen distorsionada de tu Persona Divina, toda mala referencia que impiden descubrir la gratuidad y fidelidad de tu Ser. Que nos amas a pesar de todo, a pesar de lo que seamos, a pesar de lo que hayamos hecho tu amor fiel jamás se aparta de nuestro lado.
Sana la autoestima, toda apariencia. Desvélanos cuando nos ocultamos con mascaras, caretas y nos incapacita para darnos y proyectarnos a los demás.
Consume con tu fuego de amor toda atadura y desata y potencializa todo lo bueno, todas las riquezas del interior, los dones y carismas que nos brindaste y no descubrimos ni aprovechamos.
Estremece de amor el corazón, Padre, para que descubramos que estas sosteniendo cada latido y que cada instante de nuestra vida es un regalo de tu amor. Danos la certeza, la convicción de tu amor para crecer en estabilidad en la vida, vivenciando el sentirnos profundamente amados por ti.
Sana con tu dulzura todo rechazo que haya sentido desde la concepción, todo trauma sufrido al nacer y, en tu abrazo de amor, Tu, que eres Dios, Padre y Madre, rellena los orificios de nuestro ser con profundo amor paternal allí donde necesitamos de ese amor no recibido.
Bendice todo nuestro ser en este abrazo de cariño.
Somos tu proyecto, Dios infinito y amoroso, y en Jesús somos hijos en el Hijo.
Fuimos creados para Jesús, elegidos y pensados para Jesús y cuando brotamos de sus manos creadoras, cuando tomo el polvo de la tierra y soplo sobre cada uno de nosotros y nos dio el don de la libertad, de la alegría, de la conciencia, de la iniciativa, de la inteligencia, cuando nos rescato del pecado y de la muerte, tomo nuevamente la tierra de cada uno e hizo un nuevo amasijo con la Sangre de su Verbo crucificado. Entonces nos volvió a adquirir para sí mismo y nos dio a Jesús.
Hemos sido rescatados por la bendita sangre de Jesús que no esta sujeto ni al tiempo ni al espacio, y actualiza su sanacion hoy...ahora...ya...por siempre y para siempre...
Somos un regalo del Padre para Jesús, elegidos para andar en el amor.
Colocamos nuestro corazón en el Sagrado Corazón de Jesús. Desde allí fluye el agua viva de tu amor que nos lava y purifica de toda mancha de pecado, y la sangre preciosa de tu corazón traspasado que nos redime de todo mal y vivifica nuestro ser.
Cúbrenos con tu divina sangre, salpícanos con ella, haz un escudo protector con ella y toca toda área de dureza en nuestro corazón. Transfórmalo en un corazón tierno y humilde como el tuyo.
Nos abandonamos en el océano de misericordia, nos sumergimos en las profundidades del amor misericordioso de Jesús resucitado y ante sus pies colocamos nuestro intelecto, razonamientos, criterios, actitudes, gustos, deseos, lo que tengo y lo que soy, pecados y vicios, y sus rayos de luz comienzan a envolvernos, a llenarnos de paz, a disipar toda tiniebla de error con la luz de verdad, a iluminar con la luz del discernimiento divino.
Rendimos ante ti toda área emotiva, afectiva, emocional o física, la personalidad, el carácter. Entregamos confiadamente la familia, todo afecto, todo apego, bienes materiales, trabajo, todo lo que se acerque peligrosamente al primer lugar ya que ese es tu lugar, Señor Rey y Salvador. Centro de nuestras vidas.
Paséate Señor en medio nuestro vendando, cicatrizando nuestras heridas, vivificando todo nuestro ser.
Sana nuestras relaciones heridas, derrumba fortalezas, murallas, barreras de odio y división que elevamos con nuestro egoísmo, toca rivalidades, celos, envidias, traiciones, rechazos.
Sutura con tu amor esa área de heridas de traición de los que amamos y confiamos. Coloca un manto de perdón y olvido hacia toda incomprensión, olvido, castigo injusto, cuando fuimos ridiculizados, humillados, lastimados, despreciados con reproches, violencias, insultos, abusos físicos o psicológicos. Toma todas estas cargas del corazón, los dolores ponlos en el corazón de Jesús, que herido de amor por nuestras heridas las conoce y con manos amorosas las transforma.
Sana Señor las áreas de tristeza de la historia de nuestras vidas. Ve a la raíz, hasta los antepasados que con corazón partido por nostalgias de emigrantes, por perdidas materiales, familiares queridos, desarraigos sufridos han transmitido tristeza a sus generaciones, aunque debemos saber que en Jesucristo nada se pierde, todo se recupera.
Cura Señor toda tristeza, todo temor o miedo que encadenan, ligan, atan, bloquean y nos impiden ser el profeta, mensajeros, portavoz de la Buena Nueva del Reino, de la alegría de la Buena Noticia.
Por eso, te pedimos...sánanos Señor para poderte anunciar con unción, de toda tristeza, grito, insulto, toda angustia, nerviosismo, tensión, stress, depresión, miedos de dolor, enfermedad, mensajes negativos grabados en el corazón. Sana nuestros temores, moldes mentales y culturales y todo tipo de opresión, y con la autoridad de Jesucristo, te expulsamos tristeza de nuestras vidas y te damos permiso Jesús junto a la hermana alegría a entrar en nuestro corazón y arranca los miedos, tristezas, angustias que oprimen y afligen, el dolor quizás de no haber conocido o comprendido a papá o a mamá, el dolor del abandono, de faltas de amor y perdón, tristezas por aquella violación, por aquel abuso, por una persecución, traición conyugal, infidelidades, por traición en lo económico-financiero, por fraudes, robos, injusticias, por nuestros seres queridos, por aquel accidente, fracaso laboral, por escenas horribles que pudimos presenciar y quedaron grabados en nuestros ojos. Danos esa belleza interior que plasma el brillo de tu presencia, llena el corazón de tu alegría divina, de esa juventud divina que nunca se acaba.
Cura en nuestros corazones las áreas heridas por acusaciones falsas, chismes, maledicencias, calumnias, difamaciones, juicios temerarios, mentiras, injusticias, quejas, criticas, ironías, palabras hirientes. Sana también toda raíz del mal que pueda enfermarlo, todo rencor, resentimiento, toda desilusión, todo recuerdo desagradable.
Sana con la fuerza de tu amor, la nostalgia que nos invade por los años que pasaron y enséñanos a ver las cosas buenas que nos dejo la experiencia de esos años y danos fortaleza y gozo de enfrentar nuevos desafíos y nuevas oportunidades.
Espíritu Santo, don divino de lo alto, persona de amor de Dios comunicada a nosotros derramando amor en nuestros corazones, tu que nos explicas todas las cosas y nos llevas a la verdad completa, en este momento te damos total y plena libertad para que actúes en lo profundo de nuestro ser.
Espíritu Santo sopla suavemente en mi, con tu cálida brisa, invade la mente y toca todos los recuerdos sanándolos.
Mira los momentos de la infancia, de rechazo, agresiones. incomprensiones, cuando no nos valoraron ni tuvieron en cuenta.
Toca los recuerdos de la vida familiar, cuando presenciamos discusiones y peleas entre seres queridos sin poder unirlos.
Sana la memoria de mi piel, los abusos de sexualidad, los recuerdos de enfermedad o la muerte de seres queridos. Pasa por los recuerdos de adolescencia en confusión, miedo e inseguridad, en malas experiencias afectivas, desprecios recibidos. Pasa por los momentos en que pecamos. El recuerdo de los pecados nos lastiman, bórralos con el soplo de tu misericordia y olvido y libéranos de la influencia de esos recuerdos.
Pasa Divino Espíritu, tocando los recuerdos en los momentos de elección de la vocación. Algunos llamados al matrimonio, otros al celibato, otros escogieron la soltería o son viudos o divorciados.
Sana el estado de vida en el cual nos encontramos hoy. En los esposos la falta de comunicación y dialogo profundo, falta de apoyo, ternura, delicadezas y detalles de amor, fidelidad, afecto, consideración, amor, atención, por sus palabras, acciones, pensamientos que nos hirieron e hicieron daño.
Sánanos de estas cosas. Haz que nuestros matrimonios comiencen a ser nuevamente lo que Dios quiere que sean. Toma las heridas y sufrimientos del pasado para que nuestros matrimonios sean limpios y comiencen de nuevo libres y sanos.
Toca, Espíritu Santo, con la calidez y ternura de tu amor y plenifica la vida con tu presencia de los que permanecen solteros o viudos.
A sacerdotes, religiosos y religiosas tócales sus heridas, véndaselas con amor y acércalos a ti. Ayúdalos a sentir el calor y la fortaleza de tu amor que disipan toda duda sobre su vocación, dales valor y confianza de caminar tu camino y llevar a cabo la obra que los ha llamado a hacer con verdadero celo apostólico.
Gracias Dios, Uno y Trino porque nuestras vidas heridas en tus manos se transforman por amor como una perla salida de la herida de una ostra.
Somos preciosos a tus ojos, derrama Espíritu Divino como bálsamo de bendición, tu perfume santo. Úngenos, con unción sin limites fresca e intensa. El poder de Dios descienda sobre nosotros, la fragancia del Nombre de Jesús. Su presencia es perfume derramado sobre todo nuestro ser, sentidos y facultades, recuerdos, heridas reciben el perfume del Nombre sobre todo nombre, para ser testigos valientes, evangelizadores que entregan el Reino a los demás llevando luz, amor, bendición, sanacion, liberación impregnados de la fragancia del Señor y con la llama divina de amor, nos da libertad, liberando recuerdos de la memoria, de los ojos del corazón, nos llena de luz y gracias para comprender la historia de nuestras vidas a partir del Espíritu de Dios.
Queremos celebrar las grandezas del Señor, preparando nuestros corazones abriendo la puerta de nuestro interior para recibir el gozo verdadero.
Bendito Dios, Padre Amoroso, que nos esperas con los brazos cargados de ternura, amor y misericordia y nos invitas a tu regazo para entregarnos la gracia del amor sanador a cada uno de tus hijos.
Somos como niños paqueñitos que venimos perdidos por el camino, hemos perdido ya tantas cosas, tómanos en tus brazos, álzanos, tráenos de vuelta a casa, juntos entremos en la morada del corazón, tu habitación.
Queremos junto a ti descubrir lo que llevamos guardado en nuestro corazón, lo que es viejo, lo que no sirve, lo que duele, lo que lastima y también lo que produce gozo, alegría, paz interior para que sea curándolo enfermo y la alegría oculta salga afuera ya que permanece guardada junto a recuerdo, remembranzas, nostalgias de felicidad de las paginas de nuestra vida.
Nuestra vida es una Biblia, Sagrada Escritura que necesitamos leer para comprender a Dios.
Ayúdanos a descubrir a Dios en cada pagina para que podamos alabar, cantar y bendecir a Dios como tu, Maria.
Si nuestras vidas son paginas que se van escribiendo, no sabemos lo que el Señor escribirá para el futuro. Siempre es maravilloso, porque cuando el Señor va curando el pasado te da una nueva seguridad en el presente y te esta curando el futuro.
Mirando los dolores, las heridas del pasado nos vemos muchas veces que son las que atrajeron la paz y la bendición de hoy.
Los dolores y las cruces del hoy son las grandes bendiciones del mañana. Por eso...Benditas cruces, benditos sufrimientos que son redentores para Dios y en sus manos amorosas, todo lo que para nosotros fue desgracia se transforman en abundancia de gracias!
Recíbenos Dios, Padre Amado, somos la obra de amor de tus afectuosas manos, fruto de tu infinita y delicada ternura. Recorre nuestro ser con tu ternura divina, envuélvenos en un abrazo de amor, Padre, ayúdanos a tomar conciencia que cada uno, somos criaturas preciosas, soñadas, pensadas, deseadas por ti, modeladas a tu imagen desde toda la eternidad. Únicos e irrepetibles, grabados nuestros nombres en tus palmas. Somos valiosos, preciosos a tus ojos, te deleitas en tus criaturas, amas cada detalle de nuestro ser.
Permítenos descubrir mejor las riquezas y tesoros de gracia que tu, Padre Bueno, has derramado en el corazón.
Ayúdanos a impregnarnos de tu amor para aprender a amarnos, valorarnos y respetarnos como lo haces tú y reconocernos como hijos amados.
Padre, nos tejiste con amor en las entrañas de nuestras madres y con tu infinito poder hoy existimos, enséñanos a querernos, a aceptarnos tal cual somos, en la familia a la que pertenecemos, en la comunidad en la que servimos. Abre nuestros corazones para poder dar y recibir amor y poder entregar el Reino que tenemos para dar y compartir.
Danos la gracia de perdonarnos a nosotros mismos con tu amor y de aceptar la vida nueva que nos regalaste con tu perdón divino.
Que cada una de tus caricias, Padre, nos haga experimentar tu Amor Eterno, y sane en muchos de nosotros la imagen distorsionada de tu Persona Divina, toda mala referencia que impiden descubrir la gratuidad y fidelidad de tu Ser. Que nos amas a pesar de todo, a pesar de lo que seamos, a pesar de lo que hayamos hecho tu amor fiel jamás se aparta de nuestro lado.
Sana la autoestima, toda apariencia. Desvélanos cuando nos ocultamos con mascaras, caretas y nos incapacita para darnos y proyectarnos a los demás.
Consume con tu fuego de amor toda atadura y desata y potencializa todo lo bueno, todas las riquezas del interior, los dones y carismas que nos brindaste y no descubrimos ni aprovechamos.
Estremece de amor el corazón, Padre, para que descubramos que estas sosteniendo cada latido y que cada instante de nuestra vida es un regalo de tu amor. Danos la certeza, la convicción de tu amor para crecer en estabilidad en la vida, vivenciando el sentirnos profundamente amados por ti.
Sana con tu dulzura todo rechazo que haya sentido desde la concepción, todo trauma sufrido al nacer y, en tu abrazo de amor, Tu, que eres Dios, Padre y Madre, rellena los orificios de nuestro ser con profundo amor paternal allí donde necesitamos de ese amor no recibido.
Bendice todo nuestro ser en este abrazo de cariño.
Somos tu proyecto, Dios infinito y amoroso, y en Jesús somos hijos en el Hijo.
Fuimos creados para Jesús, elegidos y pensados para Jesús y cuando brotamos de sus manos creadoras, cuando tomo el polvo de la tierra y soplo sobre cada uno de nosotros y nos dio el don de la libertad, de la alegría, de la conciencia, de la iniciativa, de la inteligencia, cuando nos rescato del pecado y de la muerte, tomo nuevamente la tierra de cada uno e hizo un nuevo amasijo con la Sangre de su Verbo crucificado. Entonces nos volvió a adquirir para sí mismo y nos dio a Jesús.
Hemos sido rescatados por la bendita sangre de Jesús que no esta sujeto ni al tiempo ni al espacio, y actualiza su sanacion hoy...ahora...ya...por siempre y para siempre...
Somos un regalo del Padre para Jesús, elegidos para andar en el amor.
Colocamos nuestro corazón en el Sagrado Corazón de Jesús. Desde allí fluye el agua viva de tu amor que nos lava y purifica de toda mancha de pecado, y la sangre preciosa de tu corazón traspasado que nos redime de todo mal y vivifica nuestro ser.
Cúbrenos con tu divina sangre, salpícanos con ella, haz un escudo protector con ella y toca toda área de dureza en nuestro corazón. Transfórmalo en un corazón tierno y humilde como el tuyo.
Nos abandonamos en el océano de misericordia, nos sumergimos en las profundidades del amor misericordioso de Jesús resucitado y ante sus pies colocamos nuestro intelecto, razonamientos, criterios, actitudes, gustos, deseos, lo que tengo y lo que soy, pecados y vicios, y sus rayos de luz comienzan a envolvernos, a llenarnos de paz, a disipar toda tiniebla de error con la luz de verdad, a iluminar con la luz del discernimiento divino.
Rendimos ante ti toda área emotiva, afectiva, emocional o física, la personalidad, el carácter. Entregamos confiadamente la familia, todo afecto, todo apego, bienes materiales, trabajo, todo lo que se acerque peligrosamente al primer lugar ya que ese es tu lugar, Señor Rey y Salvador. Centro de nuestras vidas.
Paséate Señor en medio nuestro vendando, cicatrizando nuestras heridas, vivificando todo nuestro ser.
Sana nuestras relaciones heridas, derrumba fortalezas, murallas, barreras de odio y división que elevamos con nuestro egoísmo, toca rivalidades, celos, envidias, traiciones, rechazos.
Sutura con tu amor esa área de heridas de traición de los que amamos y confiamos. Coloca un manto de perdón y olvido hacia toda incomprensión, olvido, castigo injusto, cuando fuimos ridiculizados, humillados, lastimados, despreciados con reproches, violencias, insultos, abusos físicos o psicológicos. Toma todas estas cargas del corazón, los dolores ponlos en el corazón de Jesús, que herido de amor por nuestras heridas las conoce y con manos amorosas las transforma.
Sana Señor las áreas de tristeza de la historia de nuestras vidas. Ve a la raíz, hasta los antepasados que con corazón partido por nostalgias de emigrantes, por perdidas materiales, familiares queridos, desarraigos sufridos han transmitido tristeza a sus generaciones, aunque debemos saber que en Jesucristo nada se pierde, todo se recupera.
Cura Señor toda tristeza, todo temor o miedo que encadenan, ligan, atan, bloquean y nos impiden ser el profeta, mensajeros, portavoz de la Buena Nueva del Reino, de la alegría de la Buena Noticia.
Por eso, te pedimos...sánanos Señor para poderte anunciar con unción, de toda tristeza, grito, insulto, toda angustia, nerviosismo, tensión, stress, depresión, miedos de dolor, enfermedad, mensajes negativos grabados en el corazón. Sana nuestros temores, moldes mentales y culturales y todo tipo de opresión, y con la autoridad de Jesucristo, te expulsamos tristeza de nuestras vidas y te damos permiso Jesús junto a la hermana alegría a entrar en nuestro corazón y arranca los miedos, tristezas, angustias que oprimen y afligen, el dolor quizás de no haber conocido o comprendido a papá o a mamá, el dolor del abandono, de faltas de amor y perdón, tristezas por aquella violación, por aquel abuso, por una persecución, traición conyugal, infidelidades, por traición en lo económico-financiero, por fraudes, robos, injusticias, por nuestros seres queridos, por aquel accidente, fracaso laboral, por escenas horribles que pudimos presenciar y quedaron grabados en nuestros ojos. Danos esa belleza interior que plasma el brillo de tu presencia, llena el corazón de tu alegría divina, de esa juventud divina que nunca se acaba.
Cura en nuestros corazones las áreas heridas por acusaciones falsas, chismes, maledicencias, calumnias, difamaciones, juicios temerarios, mentiras, injusticias, quejas, criticas, ironías, palabras hirientes. Sana también toda raíz del mal que pueda enfermarlo, todo rencor, resentimiento, toda desilusión, todo recuerdo desagradable.
Sana con la fuerza de tu amor, la nostalgia que nos invade por los años que pasaron y enséñanos a ver las cosas buenas que nos dejo la experiencia de esos años y danos fortaleza y gozo de enfrentar nuevos desafíos y nuevas oportunidades.
Espíritu Santo, don divino de lo alto, persona de amor de Dios comunicada a nosotros derramando amor en nuestros corazones, tu que nos explicas todas las cosas y nos llevas a la verdad completa, en este momento te damos total y plena libertad para que actúes en lo profundo de nuestro ser.
Espíritu Santo sopla suavemente en mi, con tu cálida brisa, invade la mente y toca todos los recuerdos sanándolos.
Mira los momentos de la infancia, de rechazo, agresiones. incomprensiones, cuando no nos valoraron ni tuvieron en cuenta.
Toca los recuerdos de la vida familiar, cuando presenciamos discusiones y peleas entre seres queridos sin poder unirlos.
Sana la memoria de mi piel, los abusos de sexualidad, los recuerdos de enfermedad o la muerte de seres queridos. Pasa por los recuerdos de adolescencia en confusión, miedo e inseguridad, en malas experiencias afectivas, desprecios recibidos. Pasa por los momentos en que pecamos. El recuerdo de los pecados nos lastiman, bórralos con el soplo de tu misericordia y olvido y libéranos de la influencia de esos recuerdos.
Pasa Divino Espíritu, tocando los recuerdos en los momentos de elección de la vocación. Algunos llamados al matrimonio, otros al celibato, otros escogieron la soltería o son viudos o divorciados.
Sana el estado de vida en el cual nos encontramos hoy. En los esposos la falta de comunicación y dialogo profundo, falta de apoyo, ternura, delicadezas y detalles de amor, fidelidad, afecto, consideración, amor, atención, por sus palabras, acciones, pensamientos que nos hirieron e hicieron daño.
Sánanos de estas cosas. Haz que nuestros matrimonios comiencen a ser nuevamente lo que Dios quiere que sean. Toma las heridas y sufrimientos del pasado para que nuestros matrimonios sean limpios y comiencen de nuevo libres y sanos.
Toca, Espíritu Santo, con la calidez y ternura de tu amor y plenifica la vida con tu presencia de los que permanecen solteros o viudos.
A sacerdotes, religiosos y religiosas tócales sus heridas, véndaselas con amor y acércalos a ti. Ayúdalos a sentir el calor y la fortaleza de tu amor que disipan toda duda sobre su vocación, dales valor y confianza de caminar tu camino y llevar a cabo la obra que los ha llamado a hacer con verdadero celo apostólico.
Gracias Dios, Uno y Trino porque nuestras vidas heridas en tus manos se transforman por amor como una perla salida de la herida de una ostra.
Somos preciosos a tus ojos, derrama Espíritu Divino como bálsamo de bendición, tu perfume santo. Úngenos, con unción sin limites fresca e intensa. El poder de Dios descienda sobre nosotros, la fragancia del Nombre de Jesús. Su presencia es perfume derramado sobre todo nuestro ser, sentidos y facultades, recuerdos, heridas reciben el perfume del Nombre sobre todo nombre, para ser testigos valientes, evangelizadores que entregan el Reino a los demás llevando luz, amor, bendición, sanacion, liberación impregnados de la fragancia del Señor y con la llama divina de amor, nos da libertad, liberando recuerdos de la memoria, de los ojos del corazón, nos llena de luz y gracias para comprender la historia de nuestras vidas a partir del Espíritu de Dios.

CREER EN EL NOMBRE QUE ESTA SOBRE TODO NOMBRE
REF.: HCH 3,13-19 // EX 2,24// LC 24,35-48
“El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres ha glorificado a su siervo Jesús, a quien vosotros entregasteis y de quien renegasteis ante Pilato, cuando este había decido ponerle en libertad. Vosotros renegasteis del Santo y del Justo, y pedisteis que os dejaran en libertad a un asesino; matasteis al jefe que lleva a la vida. Pero Dios le resucito de entre los muertos; nosotros somos testigos de ello. Y por la fe en su nombre, este mismo nombre ha restablecido a este que vosotros veis y conocéis; es pues, la fe, dad por su medio, la que le ha restablecido totalmente ante todos vosotros. Ahora bien, ya se, hermanos, que obrasteis por ignorancia, lo mismo que vuestros jefes. Pero de este modo Dios cumplió lo que había anunciado por boca de todos los profetas: que su Cristo había de padecer. Arrepentíos, pues, y convertíos para que vuestros pecados sean borrados”. (Hch 3,13-19)
Dios establece su Alianza con la humanidad a través de Jesús.
“Dios se fijo en los israelitas y los reconoció”. (Ex 2.24)
“El Dios de Abraham, Isaac y Jacob, el Dios de nuestros padres (Dios de vivos como lo declara Jesús) ha glorificado a su siervo Jesús” (Hch 3,13)
Jesús, es entonces, la Alianza Nueva y Definitiva. Dios lo exalta por su sacrificio redentor, dándole el NOMBRE sobre todo nombre .
“El cual (Jesús) siendo de condición divina, no codicio ser igual a Dios sino que se despojo de si mismo tomando condición de esclavo. Asumiendo semejanza humana y apareciendo en su porte como hombre, se rebajo a si mismo, haciéndose obediente hasta la muerte y una muerte de cruz. Por eso Dios lo exalto y le dio el Nombre que esta sobre todo nombre, para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en los cielos, en la tierra y en los abismos, y toda lengua confiese que Cristo Jesús es el Señor para gloria de Dios Padre“.(Flp 2,9-11)
“Porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres por el que nosotros debamos salvarnos .”(Hch 4,12)
La fe en el NOMBRE implica:
a) Arrepentimiento (una nueva mirada de nuestros pecados) y conversión (media vuelta en nuestra vida). Y perdón de los pecados. ¿Para que? Para que los pecados sean “borrados”, dice la Escritura, eliminados. Como si Dios en su gran computadora del Universo, decidiera ir al archivo de nuestra vida, buscar en la columna de pecados y apretar el Delete o el Eliminar para que nuestros pecados sean borrados para siempre. Y además de eso, podemos ver que Dios tiene un gran defecto: carece totalmente de memoria, porque esos pecados que elimino ya no los recuerda nunca mas.
b) La fe en el NOMBRE implica CREER en el PODER de ese NOMBRE En la concepción de los antiguos, el nombre es inseparable de la persona y participa de sus prerrogativas. Asi la invocación del nombre de Jesús evoca el poder de Jesús en beneficio de los que lo invocan con fe.(ver nota teológica de la pg. 1515 Biblia de Jerusalén)
YAHVE = yo soy ó JESUS = Yo soy
c) La fe en el NOMBRE implica CREER en la PRESENCIA REAL de Jesús en la Eucaristía y en nosotros (En Emaús y en Jerusalén )
“Ellos, por su parte, contaron lo que había pasado en el camino y como le habían conocido al partir el pan.”(Lc 24,35)
Los discípulos, habiendo reconocido a Jesús van a contarlo a su otros hermanos, pero estos no llegan a creerles. Tuvo que presentarse Jesús en medio de ellos, para que creyeran algo, pues dice la escritura que estaban asustados y sobresaltados. Este sobresalto es calmado por la PRESENCIA REAL de Jesús en medio de ellos.
Esta presencia real de Jesús, que es acompañada con un saludo de paz (Shalom), es portadora de toda bendición. Shalom en hebreo es desear todo lo bueno de Dios sobre la persona, es desear que Dios mismo este sobre la persona.
Por eso el judío usa la kipah, porque sabe que Dios esta permanentemente sobre él y nadie mas. Y Esa paz es la que Jesús trae siempre que nosotros le abramos el corazón y creamos en su Nombre y en su poder.
La fe en la PRESENCIA REAL de Jesús, nos convierte en TESTIGOS. ¿Qué es un testigo? Es alguien que ve o que presencia un acontecimiento. Ese acontecimiento es el ave visto en NUESTRA PROPIA VIDA, la tumba vacía. Es haber visto al Resucitado, a Cristo Vivo .¡Aleluya!
El mundo esta lleno de palabras huecas, vacías en las que ya casi nadie cree, el mundo necesita testigos que hayan visto en sus vidas la tumbadle Resucitado VACIA.
Somos testigos por el Espíritu Santo que da testimonio de Jesús en nosotros.
Tomas necesito tocar…no creyó lo que le dijeron sus hermanos, tuvo que comer y dejarse tocar para que creyeran en El. Nosotros lo tocamos en el Espíritu Santo.
Hasta allí todo barbaro…pero Jesús puede echarnos en cara nuestra incredulidad y dureza de corazón ,como les paso a sus discípulos en la misma escena del Evangelio de Marcos: “ Por ultimo, estando a la mesa los once discípulos, se les apareció y les echo en cara su incredulidad y su dureza de corazón, por no haber creído a quienes lo habían visto resucitado.”(Mc 16,14) y esta incredulidad que hace que la obra de Dios no se realice, no sea ni eficaz ni eficiente, o directamente que no hagamos el trabajo que nos toca hacer a nosotros, porque Jesús dice: “….yo me voy al Padre…” dice Jesús, “pero ustedes harán obras aun mayores.”
A veces suelo preguntarme, si Jesús nos ha dejado un trabajo tan importante por hacer ¿Por qué entonces el mundo no ha cambiado?
Y…sera quizás porque no hemos creído en su NOMBRE y en su Poder, quizás porque no habremos creído en aquellos testigos que nos aseguraban que Jesús estaba vivo…hay tantos quizás
Antes de volver al Padre, Jesús nos envía . ¿A que? ¿A dónde?
Veamos lo que dice Mc 16,15:
“Y les dijo:
1) A ANUNCIAR EL EVANGELIO DE SALVACION, es decir: la conversión y el perdón de los pecados.
Bien. Pero pone una CONDICION: EL QUE CREA Y SE BAUTICE se salvara, EL QUE NO CREA se condenará.
EL QUE CREA ¿En que? ¿En quien? EN EL NOMBRE.
Pero el que cree tiene que dar un testimonio de fe. Ese testimonio de fe es la realización de la obras que Jesús hizo..y aun mayores.
“Estos son los signos que acompañaran a los que crean: en mi nombre expulsaran demonios, hablaran en lenguas nuevas, agarraran serpientes con sus manos y aunque beban veneno no les hará daño; impondrán las manos sobre los enfermos y se pondrán bien.”(Mc 16,17-18)
Esta promesa de Jesús es formulada antes de subir al cielo y promete su permanente asistencia a través del Espíritu Santo.
En el Evangelio de Marcos, dice que salían ¿Quiénes? ¿los discípulos? No!!! LOS QUE CREIAN!!!!(Mc 16,14) , si Jesús les había echado en cara su incredulidad y dureza de corazón . Pero los que si creían. le acompañaban esos signos…y aún no había llegado Pentecostés.
“Ellos salieron a predicar por todas partes, colaborando el Señor con ellos y confirmando la Palabra con los signos que la acompañan.” (Mc 16,20). Pero el Señor ya les había dado como un anticipo, como una muestra gratis: “Reciban el Espíritu Santo” (Jn 20,22)
Tampoco hoy hemos llegado a Pentecostés. Pentecostés debe ser cada día en nuestra vida, verificándose en nosotros la vida de Jesús. Cada día, debemos ser ungidos, revestidos de poder en el Nombre de Jesús de Nazareth para poder cumplir y realizar las obras de Cristo.
Hoy vamos a clamar a Jesús su Espíritu Santo, CREYENDO en el PODER de SU NOMBRE y en SU NOMBRE realizar los signos y prodigios que promete en su Palabra. El trabajo es nuestro.
Tu hermana/o ¿crees en Jesús? Bien.
Ahora, ¿le crees a Jesús? El nos dice: “Yo estaré con ustedes hasta que se termine este mundo”…¿le crees a eso?
Bueno…ahora toca a Jesús. Si, si …tocalo…
Cerra los ojos y buscalo en el Espíritu.
¿Qué dice la Palabra de Dios?
“Donde dos o mas estén reunidos en MI NOMBRE, allí estaré EN MEDIO de ellos. Sabemos que Jesús esta en todas partes por su Espíritu Santo, pero en realidad ¿Dónde es EN MEDIO?
EN VOS- EL / EL- EN MI.
Todavía no tenemos conciencia del poder que hay dentro de nosotros y del bien que podemos hacer en el bendito Nombre de Jesús. No en nuestro nombre, en el de Jesús!!!!
Dicen las Escrituras que “PASO HACIENDO EL BIEN” y reflexionaba sobre esto. Cuando alguien muere, generalmente decimos: “pobre, era tan bueno…no hacia mal a nadie”, ahora pregunto ¿hizo el bien? Porque tal vez paso por la vida como el te común, sin hacer ni mal ni bien, viviendo solo para si, importándole un bledo de los demás y de los dolores de los demás. De Jesús en cambio se dijo: “PASO HACIENDO EL BIEN”.
San Pablo se cuestiona esto diciendo de si mismo: “hago el mal que no quiero y no hago el bien que quiero”. Nosotros…¿pasamos por la vida haciendo el bien a nuestros hermanos?
Antes de estar en medio de la comunidad esta en medio de cada uno de nosotros.
“Ya no soy yo, es Cristo quien vive en mi”. Y si esta en mi, tengo que hacer lo que el hizo, no hay otro modo, sino nuestra religión será una religión de charlatanes, palabrería inútil, pestilencia para Jesús.
Oración pidiendo el Espíritu Santo en grupos de tres personas.
CREER EN EL NOMBRE QUE ESTA SOBRE TODO NOMBRE
REF.: HCH 3,13-19 // EX 2,24// LC 24,35-48
“El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres ha glorificado a su siervo Jesús, a quien vosotros entregasteis y de quien renegasteis ante Pilato, cuando este había decido ponerle en libertad. Vosotros renegasteis del Santo y del Justo, y pedisteis que os dejaran en libertad a un asesino; matasteis al jefe que lleva a la vida. Pero Dios le resucito de entre los muertos; nosotros somos testigos de ello. Y por la fe en su nombre, este mismo nombre ha restablecido a este que vosotros veis y conocéis; es pues, la fe, dad por su medio, la que le ha restablecido totalmente ante todos vosotros. Ahora bien, ya se, hermanos, que obrasteis por ignorancia, lo mismo que vuestros jefes. Pero de este modo Dios cumplió lo que había anunciado por boca de todos los profetas: que su Cristo había de padecer. Arrepentíos, pues, y convertíos para que vuestros pecados sean borrados”. (Hch 3,13-19)
Dios establece su Alianza con la humanidad a través de Jesús.
“Dios se fijo en los israelitas y los reconoció”. (Ex 2.24)
“El Dios de Abraham, Isaac y Jacob, el Dios de nuestros padres (Dios de vivos como lo declara Jesús) ha glorificado a su siervo Jesús” (Hch 3,13)
Jesús, es entonces, la Alianza Nueva y Definitiva. Dios lo exalta por su sacrificio redentor, dándole el NOMBRE sobre todo nombre .
“El cual (Jesús) siendo de condición divina, no codicio ser igual a Dios sino que se despojo de si mismo tomando condición de esclavo. Asumiendo semejanza humana y apareciendo en su porte como hombre, se rebajo a si mismo, haciéndose obediente hasta la muerte y una muerte de cruz. Por eso Dios lo exalto y le dio el Nombre que esta sobre todo nombre, para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en los cielos, en la tierra y en los abismos, y toda lengua confiese que Cristo Jesús es el Señor para gloria de Dios Padre“.(Flp 2,9-11)
“Porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres por el que nosotros debamos salvarnos .”(Hch 4,12)
La fe en el NOMBRE implica:
a) Arrepentimiento (una nueva mirada de nuestros pecados) y conversión (media vuelta en nuestra vida). Y perdón de los pecados. ¿Para que? Para que los pecados sean “borrados”, dice la Escritura, eliminados. Como si Dios en su gran computadora del Universo, decidiera ir al archivo de nuestra vida, buscar en la columna de pecados y apretar el Delete o el Eliminar para que nuestros pecados sean borrados para siempre. Y además de eso, podemos ver que Dios tiene un gran defecto: carece totalmente de memoria, porque esos pecados que elimino ya no los recuerda nunca mas.
b) La fe en el NOMBRE implica CREER en el PODER de ese NOMBRE En la concepción de los antiguos, el nombre es inseparable de la persona y participa de sus prerrogativas. Asi la invocación del nombre de Jesús evoca el poder de Jesús en beneficio de los que lo invocan con fe.(ver nota teológica de la pg. 1515 Biblia de Jerusalén)
YAHVE = yo soy ó JESUS = Yo soy
c) La fe en el NOMBRE implica CREER en la PRESENCIA REAL de Jesús en la Eucaristía y en nosotros (En Emaús y en Jerusalén )
“Ellos, por su parte, contaron lo que había pasado en el camino y como le habían conocido al partir el pan.”(Lc 24,35)
Los discípulos, habiendo reconocido a Jesús van a contarlo a su otros hermanos, pero estos no llegan a creerles. Tuvo que presentarse Jesús en medio de ellos, para que creyeran algo, pues dice la escritura que estaban asustados y sobresaltados. Este sobresalto es calmado por la PRESENCIA REAL de Jesús en medio de ellos.
Esta presencia real de Jesús, que es acompañada con un saludo de paz (Shalom), es portadora de toda bendición. Shalom en hebreo es desear todo lo bueno de Dios sobre la persona, es desear que Dios mismo este sobre la persona.
Por eso el judío usa la kipah, porque sabe que Dios esta permanentemente sobre él y nadie mas. Y Esa paz es la que Jesús trae siempre que nosotros le abramos el corazón y creamos en su Nombre y en su poder.
La fe en la PRESENCIA REAL de Jesús, nos convierte en TESTIGOS. ¿Qué es un testigo? Es alguien que ve o que presencia un acontecimiento. Ese acontecimiento es el ave visto en NUESTRA PROPIA VIDA, la tumba vacía. Es haber visto al Resucitado, a Cristo Vivo .¡Aleluya!
El mundo esta lleno de palabras huecas, vacías en las que ya casi nadie cree, el mundo necesita testigos que hayan visto en sus vidas la tumbadle Resucitado VACIA.
Somos testigos por el Espíritu Santo que da testimonio de Jesús en nosotros.
Tomas necesito tocar…no creyó lo que le dijeron sus hermanos, tuvo que comer y dejarse tocar para que creyeran en El. Nosotros lo tocamos en el Espíritu Santo.
Hasta allí todo barbaro…pero Jesús puede echarnos en cara nuestra incredulidad y dureza de corazón ,como les paso a sus discípulos en la misma escena del Evangelio de Marcos: “ Por ultimo, estando a la mesa los once discípulos, se les apareció y les echo en cara su incredulidad y su dureza de corazón, por no haber creído a quienes lo habían visto resucitado.”(Mc 16,14) y esta incredulidad que hace que la obra de Dios no se realice, no sea ni eficaz ni eficiente, o directamente que no hagamos el trabajo que nos toca hacer a nosotros, porque Jesús dice: “….yo me voy al Padre…” dice Jesús, “pero ustedes harán obras aun mayores.”
A veces suelo preguntarme, si Jesús nos ha dejado un trabajo tan importante por hacer ¿Por qué entonces el mundo no ha cambiado?
Y…sera quizás porque no hemos creído en su NOMBRE y en su Poder, quizás porque no habremos creído en aquellos testigos que nos aseguraban que Jesús estaba vivo…hay tantos quizás
Antes de volver al Padre, Jesús nos envía . ¿A que? ¿A dónde?
Veamos lo que dice Mc 16,15:
“Y les dijo:
1) A ANUNCIAR EL EVANGELIO DE SALVACION, es decir: la conversión y el perdón de los pecados.
Bien. Pero pone una CONDICION: EL QUE CREA Y SE BAUTICE se salvara, EL QUE NO CREA se condenará.
EL QUE CREA ¿En que? ¿En quien? EN EL NOMBRE.
Pero el que cree tiene que dar un testimonio de fe. Ese testimonio de fe es la realización de la obras que Jesús hizo..y aun mayores.
“Estos son los signos que acompañaran a los que crean: en mi nombre expulsaran demonios, hablaran en lenguas nuevas, agarraran serpientes con sus manos y aunque beban veneno no les hará daño; impondrán las manos sobre los enfermos y se pondrán bien.”(Mc 16,17-18)
Esta promesa de Jesús es formulada antes de subir al cielo y promete su permanente asistencia a través del Espíritu Santo.
En el Evangelio de Marcos, dice que salían ¿Quiénes? ¿los discípulos? No!!! LOS QUE CREIAN!!!!(Mc 16,14) , si Jesús les había echado en cara su incredulidad y dureza de corazón . Pero los que si creían. le acompañaban esos signos…y aún no había llegado Pentecostés.
“Ellos salieron a predicar por todas partes, colaborando el Señor con ellos y confirmando la Palabra con los signos que la acompañan.” (Mc 16,20). Pero el Señor ya les había dado como un anticipo, como una muestra gratis: “Reciban el Espíritu Santo” (Jn 20,22)
Tampoco hoy hemos llegado a Pentecostés. Pentecostés debe ser cada día en nuestra vida, verificándose en nosotros la vida de Jesús. Cada día, debemos ser ungidos, revestidos de poder en el Nombre de Jesús de Nazareth para poder cumplir y realizar las obras de Cristo.
Hoy vamos a clamar a Jesús su Espíritu Santo, CREYENDO en el PODER de SU NOMBRE y en SU NOMBRE realizar los signos y prodigios que promete en su Palabra. El trabajo es nuestro.
Tu hermana/o ¿crees en Jesús? Bien.
Ahora, ¿le crees a Jesús? El nos dice: “Yo estaré con ustedes hasta que se termine este mundo”…¿le crees a eso?
Bueno…ahora toca a Jesús. Si, si …tocalo…
Cerra los ojos y buscalo en el Espíritu.
¿Qué dice la Palabra de Dios?
“Donde dos o mas estén reunidos en MI NOMBRE, allí estaré EN MEDIO de ellos. Sabemos que Jesús esta en todas partes por su Espíritu Santo, pero en realidad ¿Dónde es EN MEDIO?
EN VOS- EL / EL- EN MI.
Todavía no tenemos conciencia del poder que hay dentro de nosotros y del bien que podemos hacer en el bendito Nombre de Jesús. No en nuestro nombre, en el de Jesús!!!!
Dicen las Escrituras que “PASO HACIENDO EL BIEN” y reflexionaba sobre esto. Cuando alguien muere, generalmente decimos: “pobre, era tan bueno…no hacia mal a nadie”, ahora pregunto ¿hizo el bien? Porque tal vez paso por la vida como el te común, sin hacer ni mal ni bien, viviendo solo para si, importándole un bledo de los demás y de los dolores de los demás. De Jesús en cambio se dijo: “PASO HACIENDO EL BIEN”.
San Pablo se cuestiona esto diciendo de si mismo: “hago el mal que no quiero y no hago el bien que quiero”. Nosotros…¿pasamos por la vida haciendo el bien a nuestros hermanos?
Antes de estar en medio de la comunidad esta en medio de cada uno de nosotros.
“Ya no soy yo, es Cristo quien vive en mi”. Y si esta en mi, tengo que hacer lo que el hizo, no hay otro modo, sino nuestra religión será una religión de charlatanes, palabrería inútil, pestilencia para Jesús.
Oración pidiendo el Espíritu Santo en grupos de tres personas.
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