Hola Hermano/a: Te doy la bienvenida a este espacio que desea ser justamente un vinculo que te lleve al Cielo. Ojala este sitio sea esa Escalera como la que Jacob vio en sueños alla en Betel y puedas decir como el: " Esta si es casa de Dios y puerta del cielo" y ver a los angeles de Dios subir y bajar por ella llevando tus oraciones y trayendo bendiciones de parte de Dios para tu vida.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Clamaron al Señor en su angustia (Salmo 107, 17-20)

“Andaban como locos por sus culpas, angustiados a causa de sus crímenes;



cualquier alimento les daba nauseas, y estaban a punto de morir.


Pero clamaron al Señor en su angustia, y el los salvo de la aflicción,


Envió su palabra para sanarlos, para librarlos de caer en la tumba”. (Salmo 107,17-20)

Como podemos ver, el pecado no le ha traído mucha felicidad al pueblo de Israel. Más bien diría que les estaba yendo de mal en peor.

En los tiempos de Jesús, los israelitas tenían la convicción de que toda enfermedad era causa del pecado (suyo o de sus padres).

De hecho, dentro de los 613 preceptos que observan los judíos, 35 están referidos a la lepra (por ejemplo) como un mal que proviene del pecado y en todos ellos, el sacerdote tenía el papel fundamental de incorporarlo nuevamente a la sociedad, verificando su real sanación.

Hoy día sabemos que no todas las enfermedades son causa de pecado, pero si tienen mucha relación con el. La enfermedad y la muerte son consecuencias del pecado (original primero, particular después)
San Pablo lo dice claramente en una de sus cartas: "el salario del pecado es la muerte"

Estas semanas hemos estado haciendo mucho examen de conciencia pero ¿por que?

Primero porque hemos ofendido a Dios y debemos solucionar ese problema.

Segundo, porque nos conviene a nosotros para sanar todas nuestras dolencias.

El pecado nos entristece y nos angustia, porque nuestra alma ha sido creada para agradar a Dios, y ser sus amigos y cuando nosotros rompemos esa amistad, nos llenamos de vacío, de angustia, de dolor.
En el Jardin del Eden, luego de haber desobedecido a Dios, dice Adan : “oí tus pasos en el huerto, tuve miedo y me escondí porque estaba desnudo...” (Gen 3,10).
¡¡¡El pecado nos da miedo!!! Muchas personas viven con miedo. Miedo a todo, a cualquier cosa, sobre todo a la muerte. A lo mejor tendrían que revisar un poco a ver si detrás de estos miedos no hay un pecado raíz.

La realidad del pecado nos molesta porque nos enfrenta a nuestras debilidades, a nuestras pasiones desordenadas, a nuestras más oscuras intenciones.

Y es por eso que nos enfermamos ¿ de que nos enfermamos?
De cualquier enfermedad. De todo tipo de enfermedad.
Ante todo tenemos que entender que nuestras enfermedades no son castigo de Dios, pues El no castiga porque Dios es Amor, pero si corrige, porque El verdaderamente nos ama. Un padre que ama corrige para que su hijo siga el buen camino a la felicidad. Debemos entender que nuestras enfermedades son, en la mayoría de los casos responsabilidad nuestra (aunque sea de modo inconciente, pues nadie quiere estar enfermo).

El recuerdo del pecado cometido, hace estragos en nuestra salud. Provoca dolores intensísimos y amarguras inexplicables.

En el disco rígido de nuestra mente queda impresa nuestra rebeldía y deja su consecuencia, su marca.

Nuestro ser es cuerpo, alma (mente) y espíritu, una unidad y cuando una falla, el resto se resiente, se enferma.

Cuando pecamos se enferma nuestro espíritu (que es el modo de relacionarnos con Dios) y cuando se enfermo nuestro espíritu, se enferma tambien nuestra psiquis (que es el modo de relacionarnos con nosotros mismos) y comienza a sufrir trastornos y al final se enferma nuestro cuerpo físico (que es el modo de relacionarnos con el mundo y con los demas).
Por eso tambien nuestras relaciones suelen ser enfermizas.

Muchas personas quieren ser sanas de su enfermedad, pero no quieren abandonar su pecado,  entonces su mal sigue avanzando.

Por lo tanto es necesario, si tenemos alguna enfermedad física, empezar a buscar primero si no tenemos algún pecado que no hayamos confesado.
Esto no nos exime de nuestra visita al medico y de la toma de la medicacion prescripta, pero una buena revision espiritual no esta demas.


“Mientras callaba, se consumían mis huesos gimiendo todo el día,


Pues día y noche tu mano pesaba sobre mí;


Desapareció mi fuerza como la humedad en tiempo seco.


Pero reconocí ante ti mi pecado, no te oculte mi falta;


Pensé: . Y tu perdonaste mi falta y mi pecado”. (Salmo 32, 3-5)


Esta porción de la palabra de Dios nos dice que “mientras callaba se consumían mis huesos”.
Nos avergüenza el haber pecado, sino lo diríamos a boca llena. Aunque seamos pecadores consuetudinarios, la moral impresa por Dios en nuestro interior, nos indica que obramos mal (la voz de la conciencia) y esto nos averguenza.Y mientras lo ocultemos, no lo confesemos a Dios, este pecado seguirá haciendo estragos en nuestro espíritu primero, luego en nuestra psiquis y finalmente en nuestro físico.

La pesadez de la mano de Dios es el remordimiento, el dolor de nuestros pecados. Esa tremenda sensación de llevar una mochila muy pesada.
Un andar por la vida con paso cansado y andar cabizbajo.
Hasta que no reconozcamos que hemos obrado mal, nuestro carme sentirá los embates de la enfermedad física, psíquica o espiritual.

Basta con que reconozcamos nuestras faltas para que el Señor, como el Padre misericordioso salga a nuestro encuentro y nos sane. El quiere sanarnos, el no nos quiere enfermos ni enclenques.

Somos nosotros, quienes con nuestras rebeldías desbarajustamos su plan de salvación.

Y en este plan de salvación, la Palabra de Dios tiene un papel fundamental. La Palabra de Dios como medicina, como remedio a nuestros males.
La Palabra de Dios hace lo que dice.

La Palabra de Dios (el mismo Jesús) sana de raíz toda enfermedad porque es una espada de doble filo que va hasta la medula, hasta los tuétanos y no deja de hacer lo que tiene que hacer...y no vuelve de donde salio sin cumplir su cometido.

“No los sano ni hierbas ni ungüentos, sino tu palabra Señor que todo lo sana”. (Sáb. 16,12)

Nuestro Padre celestial quiere que seamos felices y sanos, pero no solamente en lo físico sino en todo nuestro ser.


El Padre nos envió a su propia palabra hecha carne en la persona de Jesús…el es quien trae en si mismo la sanación que tanto necesitamos.

Ni los mejores tratamientos, ni los avances científicos mas elaborados pueden superar a esta sanación que nos trae el Hijo de Dios, porque el no sana una porción de nuestro ser sino que lo hace de una manera integral.

Jesús vino a sanar a todo el hombre en su completitud.

Jesús vino a deshacer las obras del diablo (robar, matar y destruir) y a darnos vida y vida abundante.

El perdona todas nuestras faltas. No hay un solo pecado por mas grande que sea que El no lo perdone.

Dice el Salmo que estuvimos meditando, que ellos “clamaron al Señor y el los salvo de su aflicción” y en la otra porción decía “y tu perdonaste mi culpa y mi pecado”.

Claramente nos muestra un Dios que es pura misericordia, que arroja nuestros pecados al fondo del mar…pero tenemos que dejarlos.

De esta manera podremos dar testimonio del amor misericordioso de Dios, del poder de su Palabra sanadora y de la purificacion que otorga su Sangre preciosa vertida en la Cruz del Calvario.


Dice el Salmo: “Bendice, alma mía al Señor y bendiga mi ser su Santo Nombre.


El es quien perdona tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias, el que rescata del hoyo tu vida y quien te corona de misericordia”.

Y asi cantaremos sus maravillas, su gloria y su alabanza...


“Den gracias al Señor por su amor, por las maravillas que hace con los hombres” (salmo 107,21)

ORACION DE SANACION


Vamos a imaginar una gran muralla con una gran puerta y detrás de esta puerta, otras mas. La gran muralla es nuestra mente. Vamos a ir penetrando a través de estas puertas de a una por vez, para que Jesús pase por cada una de ellas de nuestra mano. Vamos a decirle a Jesús:

Señor, vengo ante ti a ofrecerte mi corazón.

A quebrarlo ante ti como quebró el alabastro aquella mujer pecadora.

A dejar salir de mi el perfume de la humillación y del agradecimiento, e inunde todo este lugar.

Amado Jesús: penetra en la puerta de los RECUERDOS y pasa sanando aquellos recuerdos más dolorosos o más vergonzantes.

Toca con tu mano, Señor aquel recuerdo que vuelve una y otra vez a recordarme el pecado cometido.

Paséate por mis recuerdos de la infancia en los que no fui feliz, en los que me sentí desamparado, solo, abandonado. En aquellos recuerdo en los que i golpeado, maltratado, desvalorizado, insultado, maldecido, despreciado.

En aquellos recuerdos en los que fui dejado de lado, humillado, burlado, sobre todo entre mis amigos y compañeros.

En aquellos recuerdos que dejo el pecado de impureza, fornicacion, adulterio.

Sana, Señor todos estos recuerdos que hieren nuestro corazón cada vez que afloran a nuestra mente...

Cúbrelos con tu amor y tu misericordia. Lávalos con tu preciosa sangre.

Tú pasas por esta rea de los recuerdos dejando las huellas de la paz, la serenidad y la alegría.

La segunda puerta que vamos a traspasar es la de los Sentimientos. Los recuerdos de pecados dejan en nosotros, sentimientos negativos.

Penetra Señor por la puerta de los SENTIMIENTOS sanando todo odio, rencor, resentimiento, amargura, tristeza, soledad, depresión.

Todo sentimiento de culpa, de inferioridad que estos recuerdos han provocado.

Sana todo sentimiento negativo hacia lugares, animales, cosas y personas que nos remiten a esos recuerdos. Tú pasas por esta área de los sentimientos dejando las huellas de la compasión, la comprensión y la empatia.

Los sentimientos negativos suelen provocar emociones que son totalmente perjudiciales y que nos vuelven a llevar a pecar con otros tipos de pecados.

Muchas veces, los recuerdos nos llevan a tener todo tipo de emociones como la ira, bronca, cólera, autodestrucción, emoción violenta, rabias, fobias, miedos.

Penetra Señor por la puerta de las EMOCIONES.

Tu paso por esta área va dejando una huella muy profunda que se trasluce en el desapego y el dominio de si mismo. Una sensación de paz muy profunda va inundando todo nuestro ser.

Es como un mar que se encontraba embravecido y ahora se halla en una perfecta calma. Eso es lo que hace Jesús: calmar nuestras emociones, liberar nuestros sentimientos y sanar nuestros recuerdos. Ahora miro esos recuerdos pero con paz sabiendo que Jesús paso por ellos. Que Jesús siempre estuvo allí. El nos redimio.

Tú sanaste nuestra mente en sus recuerdos, sentimientos y emociones.

Ahora estamos preparados para tener sanación física. San Pablo miro a una persona y cuando vio que tenia fe suficiente como para ser sanada, la sano en el nombre de Jesús.

Si puedes creer, cosas maravillosas pueden pasar ahora. Podrás ver la gloria de Dios en tu vida.

Sana Padre ahora, en el nombre de Jesús las enfermedades físicas que estos recuerdos con sus sentimientos y emociones provocan: diabetes, hipertensión arterial, artritis y artrosis, eczemas, reacciones alérgicas, cefaleas, migrañas, mareos, vértigo, sorderas, mudez, tartamudez, visión defectuosa.

Trastornos gástricos, estomacales, hepáticos, intestinales.

Problemas respiratorios, asmas, bronquitis, alergias.

Problemas renales, uremia, próstatas, falta de retención o retención de líquidos.

Tu Señor sabes cual es la raíz de nuestra dolencia. Tócala, Señor. Llega hasta el fondo de nuestro ser sanando. Renuévanos por dentro con espíritu firme y sella lo que has hecho con tu Sangre Preciosa y Tu Santo Espíritu. En el Nombre de Jesús. Amen. Amen.

viernes, 3 de septiembre de 2010

EL HIJO DE DIOS HA VENIDO A DESHACER LAS OBRAS DEL DIABLO

EL HIJO DE DIOS HA VENIDO A DESHACER LAS OBRAS DEL DIABLO


7 Hijos míos, que nadie os engañe. Quien obra la justicia es justo, como él es justo.



8 Quien comete el pecado es del Diablo, pues el Diablo peca desde el principio. El Hijo de Dios se manifestó para deshacer las obras del Diablo. (1 Jn 3,7-8)



Antes que nada comenzaremos por ver que es la JUSTICIA. ¿Qué entendemos por justicia?

Estrictamente se entiende por JUSTICIA (que es la virtud más importante) y que consiste en dar a cada uno lo debido.

Se entiende por VIRTUD al termino medio (equilibrio) entre dos extremos viciosos, entre el exceso y el defecto. Por lo tanto quien es virtuoso o practica las virtudes (según Aristóteles alla por entre los años 384-322 a.C) obtiene la felicidad.

Dicho en otras palabras, LA FELICIDAD CONSISTE EN OBRAR LA JUSTICIA.

Dice el libro del Eclesiástico que “la verdad mora con los que practican la justicia”. Justicia y Verdad van juntas. Y la Verdad hace libre.

Dice la palabra que el que obra la justicia es justo como el es justo. Entonces quiere decir que Dios es feliz porque da a cada uno lo debido.

Si Dios nos da a cada uno lo que se nos debe ¿como es entonces que no somos felices?

No somos felices porque pecamos. Y si pecamos somos del diablo y el diablo es un infeliz porque no es justo.

Y el diablo no es justo simplemente porque no ama.

Nos dice Pablo VI en su Catequesis “Libranos del mal” del 15 de Noviembre de 1972, que el diablo es una “eficiencia, un ser vivo espiritual, pervertido y pervertidor, terrible realidad misteriosa y pavorosa, asesino desde el principio"

El diablo es el mentiroso y asesino desde el principio, por eso se lo llama padre de la mentira.(Jn 8,44-45)

Dice el Evangelio en Juan 10,10

“El ladrón (el diablo) no viene más que a robar, matar y destruir. Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia”. Robar, matar y destruir…en ese orden.

ROBAR… ¿que te esta robando la felicidad en este momento? ¿Qué es aquello que no te deja ser plenamente feliz?

MATAR… ¿Qué es lo que te esta matando hoy? ¿Quién o que te roba la ilusion, la alegria, la esperanza?

DESTRUIR… ¿Qué esta destruyendo tu vida?



Pero Jesús cuando te “tira una pálida” no se queda en eso...te da una esperanza, una buena noticia y esa noticia te la aplica ahí nomas: “Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia”.

Y te dice también que “El viene a deshacer las obras del diablo”

Por lo tanto, viene a hacerte libre. Viene a decirte que el diablo no tiene dominio sobre vos. Que aunque venga a robar, matar y destruir, El, el Hijo de Dios, ha venido para darte vida, vida abundante y deshacer las obras de quien no quiere tu felicidad. Pero como condición dice tenes que obrar la justicia como El.

“El león acecha a su presa, así el pecado a los que cometen injusticias” (Eclo 26,10)

Puede decirse que hay como un elenco de cosas que hace que no permiten que seas feliz.

Veo como que hay unas siete causas que quitan, que roban, que matan y destruyen la felicidad de todo ser humano, y que son producto de la injusticia (no de los otros, de mis propias injusticias)

Los miedos: los miedos son unas de las causas mas importantes que nos quitan la felicidad. Existen miedos de todo tipo: miedo a la oscuridad, miedo a pasar necesidad, miedo a la muerte (es uno de los principales), miedo al dolor, etc. Sin embargo, en la Palabra de Dios, el texto “no teman” “no tengan miedo” (según c/versión) aparece 366 veces. Dios hoy quiere sanarte de todos los miedos porque El quiere que tengas vida, y vida abundante y porque como el miedo es obra del diablo, Jesús va a deshacer las obras del diablo que hay en tu vida. Sea cual sea. PECADO: FALTA DE CONFIANZA EN DIOS

La angustia (depresión): la depresión, la angustia es el mal de la modernidad y de la postmodernidad. La angustia proviene del sentido o de la toma de conciencia de la inestabilidad. El ser humano ha caído en la cuenta que nada es seguro, que nada es definitivo, que nada permanece para siempre…que hoy esta y mañana no sabes si esta. Que hoy tenes y mañana no sabe si tenes lo que hoy. Vive en una constante lucha de mantener lo que tiene. Pero hoy Jesús quiere decirte que Dios cuida de vos, de tus entradas y salidas. El sabe cuando se te cae un cabello. Que si los pájaros no hilan ni siembras y sin embargo los mantiene con vida ¿Cómo no lo va a hacer con vos? Que si las flores del campo se visten mejor que Salomón en todo su esplendor ¿Cómo no te va a dar lo que necesitas?

Porque esta noche el Señor viene a darte vida y vida abundante y a deshacer las obras del diablo. PECADO: FALTA DE AGRADECIMIENTO A DIOS

El rencor: es increíble como el ser humano es capaz de recordar las ofensas. Hay un dicho que dice que el hombre es capaz de recordar las ofensas y olvidarse de los favores. Cualquier cosita que nos hagan, por chiquita que sea, y pensamos como vamos a hacer para cobrarnos la ofensa…ya va a ver…ya me va a conocer…esto es imposible de olvidar…pero Jesús hoy te dice que si no perdonas de corazón, Dios no te va a perdonar a vos. Que tenes que perdonar setenta veces siete…y olvidar como se olvida el Padre del cielo que arroja todos nuestros pecados al fondo del mar. El Eclesiástico dice: “el vengativo sufrirá la venganza del Señor, que llevara cuenta exacta de sus pecados” (Eclo 28,1). Hoy Jesús viene a decirte que para que vas a cargar con la mochila del rencor, que no te hace bien ni feliz…que el viene a darte vida y vida abundante y a deshacer las obras del diablo. PECADO: DESOBEDIENCIA A DIOS

La pobreza económica: decíamos que el ladrón (el diablo) viene a robar y a instaurar (también) la pobreza económica. Cuando no obramos la justicia, cuando de alguna manera nosotros nos convertimos en propiedad del diablo defraudando, es decir, no dando al otro lo debido, entonces cae sobre nosotros la maldición. Muchas veces creemos que nos han hecho un daño o un trabajo, cuando en realidad hemos sido nosotros mismos, con nuestras propias injusticias, los que hemos atraído la maldición a nuestras vidas, a nuestras casas, a nuestros negocios y trabajos. Como que es mas fácil creer que la mala suerte viene de afuera, de los demás cuando en realidad viene de nuestras propias y cotidianas injusticias…no le damos al fisco lo debido…no le damos a la Iglesia lo debido… no le damos al pobre, al huérfano y a la viuda lo debido…etc.…El Eclesiástico dice que “entre compra y venta se introduce el pecado” y “quien no se aferra enseguida al temor del Señor pronto vera su casa arruinada”.Pero no te pongas mal, porque Jesús te dice que esta noche el viene a deshacer las obras del diablo. PECADO: DESHONESTIDAD Y AVARICIA

Las enfermedades: siempre he escuchado a la gente decir “mientras estemos sano”, o “lo importante es la salud”…todo va bien mientras estamos sanos pero en cuanto la salud empieza a fallar, se nos borro la sonrisa de la cara. En realidad no debería ser así, ya que tendríamos que estar felices de completar en nuestra carne lo que falto a la pasión de Cristo…sin embargo no es así…lo primero que pensamos cuando nos enfermamos es Dios me castigo, o Dios se olvido de mi…macana, nada de eso. ¿No nos dice acaso que aunque nuestra madre o nuestro padre nos abandonaran, el nunca nos abandonaría? En realidad somos nosotros quienes atentamos contra nuestra propia salud: comemos en exceso, bebemos en exceso, fumamos en exceso, no cuidamos nuestro cuerpo como deberíamos…etc. No pretendamos echarle la culpa a Dios por nuestras enfermedades. Esta noche, el viene a darte vida y vida abundante y a deshacer las obras del diablo. PECADO: DESCUIDO DEL TEMPLO DE DIOS

Los conflictos familiares: hemos sido creados para vivir en sociedad, en comunidad. Nuestra familia es una comunidad, es la célula de la sociedad. Una sociedad es tal porque esta formada por pequeñas celular que son la familia. Sin embargo nunca tan atacada como en estos tiempos. Nunca tan degradada como en estos tiempos. Y los conflictos mayores, los que más nos movilizan se forjan dentro del seno de nuestras familias. Allí es donde nos quitamos las caretas y nos mostramos y actuamos tal cual somos…es allí donde padecemos a los demás y los demás nos padecen a nosotros…allí nos cuesta mas bajar el copete, pedir perdón, aconsejar, guiar, etc.…Ser buenitos afuera es fácil, pero en casa…Los casos mas tremendos de violencia familiar, se dan en personas que para la gente de afuera era “una excelente persona”, pero en cuanto ponían los pies dentro de la casa, todas las frustraciones pasadas, presente y futuras, todos los traumas de la niñez, de la adolescencia y la adultez, todas las taras habidas y por haber se descargaban sobre la mujer o el niño. Eran Ángeles afuera y demonios adentro, entre las cuatro paredes…Pero hoy Jesús viene a poner las cosas en su lugar…a darte vida y vida abundante y a deshacer las obras del diablo. PECADO: EGOISMO – SOBERBIA-

Las ataduras: las ataduras son otras de las causas que nos quitan la felicidad. Somos cuerpo, alma(mente) y espíritu y todo lo que hacemos a cualquier nivel de nuestro ser, repercute en los otros dos…pero esencialmente, lo espiritual o el área espiritual tiene una influencia tremenda en las otras dos áreas, porque las ataduras espirituales ejercen un poder tremendo sobre nuestra psiquis y sobre nuestro cuerpo provocando así enfermedades físicas o psíquicas. Son enfermedades psico-somáticas (psique = mente; soma= cuerpo). Es por eso necesario ser liberados espiritualmente de todo aquello que nos haya atado. Y volvemos al punto de pensar que alguien nos haya hecho un daño o un trabajo. No. Acá si tenemos ataduras nos las hemos provocado nosotros solitos, sin ayuda de nadie…Esas ataduras las hemos provocado con nuestros pecados. Es el motivo principal. ¿Pero cuales pecados? Si leemos detenidamente en el A.T. el libro del Deuteronomio en el capitulo 18 versículos 13-14: “Has de ser íntegro con Yahvé tu Dios. Porque esas naciones que vas a desalojar escuchan a astrólogos y adivinos, pero a ti Yahvé tu Dios no te permite semejante cosa”. Y sigue…Muchas veces hemos caminado al filo de la navaja, husmeando con curiosidad todas estas cosas que Dios abomina. He ahí las ataduras espirituales que te traen problemas psíquicos (depresión, temores, angustias, enfermedades mentales, etc) y enfermedades físicas. Hoy Jesús, el Hijo de Dios viene a darte vida y vida en abundancia y a deshacer las obras del diablo. PECADO: CURIOSIDAD

El diablo se mete como un ladrón en nuestras vidas y roba, mata y destruye todo lo que mas amamos y anhelamos. Nosotros mismos le damos entrada a nuestra casa con actitudes de injusticia que no permiten nuestra felicidad.

El diablo roba nuestra ilusión, nuestras ganas, nuestros deseos más profundos de realización…

Nos mata las buenas obras, las buenas actitudes.

Nos destruye la vida, la familia, los proyectos, los trabajos, los negocios.

Tenemos que empezar a poner centinelas en nuestra vida…centinelas en los ojos, en los oídos, en la boca…pero principalmente en el corazón para que no entre el ladrón…

Vuelvo a preguntarte en este momento:

ROBAR… ¿que te esta robando la felicidad en este momento? ¿Qué es aquello que no te deja ser plenamente feliz?

MATAR… ¿Qué es lo que el diablo te esta matando? ¿La ilusión? ¿La alegría?

DESTRUIR… ¿Qué esta destruyendo tu vida?


OREMOS...

martes, 27 de julio de 2010

La Gloria de Dios- Noemi Luz / Ricardo Montaner


OFRECER UN SACRIFICIO DE ALABANZA



“Ofrece a Dios un sacrificio de alabanza

Y cumple las promesas que hiciste al Altísimo.

Invócame en los momentos de peligro; yo te librare, y tú me darás gloria.



Entiendan bien esto los que olvidan a Dios,

No sea que los destruya sin que nadie los libre.

El que me ofrece un sacrificio de alabanza, es el que me da gloria;

Al que rectifique su camino yo le mostrare la salvación de Dios”.



Salmo 50, 14-15. 22-23

El Salmista, henchido de amor y de adoración a Dios, nos aconseja a tener actitudes concretas en nuestra relación a Dios:

1) Ofrecer sacrificio de alabanza Dios lo libra

2) Cumplir las promesas hechas a Dios

3) Invocarlo en los momentos de peligro

4) Dar gloria a Dios

5) Rectificar sus caminos Dios le mostrara su salvación



Muchas veces hablamos de la alabanza y no se si estamos tan convencidos de lo que es y de cómo hacerlo.

Como para hacer un diagnostico tendríamos que hacernos al menos tres preguntas fundamentales:

¿Qué es alabar? ¿Por que alabar? ¿Para que alabar? Y agregaría otra más: ¿a quien alabar?

Alabar es exaltar, elogiar a alguien por lo que es, no por lo que hace. Su propio ser merece alabanza, su esencia es digno de elogio.

Lo alabamos porque es justo y es necesario cuando alguien es magnifico en grado superlativo, exaltar sus virtudes.

Lo alabamos para atraer su atención hacia nosotros. No seamos ingenuos de no querer creer que es así.

Ahora bien… ¿a quien alabar?

Podría decir que podemos alabar a mucha gente que tiene buena madera, que es buena gente, que tiene virtudes. Y de alguna manera es así. Pero ALABAR, con mayúscula y con todas las letras, solo podemos alabar a Dios.

Lo alabamos no por lo que hace sino porque EL ES DIOS. Nosotros somos criaturas, seres imperfectos y pequeños en todo sentido, pero El ES EL GRANDE, EL PODEROSO, EL JUSTO, EL MARAVILLOSO, EL SOBRENATURAL, EL SOBERANO. EL ES. יהוה ADONAI.

No son sus acciones lo que debemos alabar porque estas acciones siempre redundan en beneficio nuestro. Es decir, siempre nos beneficiamos de las acciones de Dios. Entonces ya no lo estaríamos alabando porque El es el Creador sino porque nosotros somos los beneficiarios de sus hechos y eso seria adulación. Dios no me va a dar más porque lo adule como si estuviera haciendo un trueque. Dios no es corrupto, no acepta sobornos.

Lo debemos alabar cuando estamos bien y cuando estamos mal, cuando reímos y cuando lloramos, cuando estamos sanos y cuando estamos enfermos…porque El debe ser alabado independientemente de nuestros estados de ánimo o de salud.

Es en este punto donde la alabanza se convierte en un sacrificio. Porque para ofrendar, sacrificar, debemos descentrarnos de nosotros mismos. Es necesario desenfocarnos de nuestros propios gustos y deseos. Un sacrificio que brota de un corazón enamorado, herido, quebrantado, quemado, pulverizado.

Es oblación (del latín oblatĭo, Ofrenda).

Este sacrificio, corresponde a la ofrenda de un don perceptible por los sentidos, como manifestación externa de la adoración hacia Dios. La ofrenda no se convierte en sacrificio hasta que el don visible sufre una transformación.

Por ejemplo, al ser muerto, o al derramar su sangre, al quemarlo, al derramarlo, etcétera.

Un sacrificio de alabanza que sale de las profundidades del alma, y que se quema como incienso en la presencia del Señor, que brota de mi nada hacia EL QUE ES TODO.

Es un sacrificio de alabanza porque siendo yo un pecador, sin derecho ni siquiera a elevar mis ojos al cielo, el Señor vino a salvarme y a redimir mi vida.

Jesús no se fijo en su condición de Dios, tomo condición de esclavo y se abajo hasta la muerte y muerte de cruz para pagar el mayor precio que alguien puede pagar en rescate de otro.

Es digno ofrecer un sacrificio de alabanza por todos y cada uno de los sufrimientos por los que tuvo que pasar el Amado por amor personal y particular a cada uno, como si El hubiese sido el peor y más cruel de los malhechores.

El salmo nos dice que también debemos cumplir las promesas que hemos hecho al Señor.

Un sacrificio de alabanza es cumplir las promesas al Señor, porque cumplir la palabra dada cuesta, muchas veces duele, muchas veces tritura el alma.

El Señor es un Dios que cumple cabalmente todas las promesas hechas en su Palabra. Hay más de trescientas promesas hechas en la Biblia por nuestro Padre y todas ellas se cumplen en Cristo Jesús: promesas de salvación, promesas de liberación, promesas de felicidad, promesas de fidelidad, etc.

Ahora bien...nosotros ¿cumplimos con las promesas que le hacemos al Señor?

Y no hablo de esas promesas supersticiosas de que “si me das tal cosa te prometo hacer tal otra”.

Por ejemplo: “si me sanas de esta enfermedad te prometo ir caminando hasta Lujan”; después continuo mi vida sin convertir, pero la promesa la cumplí.

No. Me refiero a las promesas que hacemos frente a la presencia de Dios de amor constante, de fidelidad, de obediencia, de castidad, de austeridad, etc.

Porque muchas veces nos apresuramos a prometerle al Señor seguirle sin desmayar y después a la primera contrariedad nos alejamos… y chau promesa.

Otras veces prometemos obedecer en todo al Señor y cuando tenemos que obrar como verdaderos cristianos en el mundo siendo profetas...chau promesa de obediencia.

Otras viene cualquiera a ofrecerte cualquier viento de doctrina y chau fidelidad…me voy a otro culto…acá no me entienden…allá me enseñaron a leer la Biblia. Me pregunto: ¿Qué hiciste durante cada Misa cuando se leyeron las tres lecturas, el Salmo y la homilía (que es Dios hablando a través de su ministro)…?

Realmente a veces somos muy irresponsables a la hora de prometer.

El Eclesiastés es muy claro con respecto a las promesas hechas a Dios (Ecle 4,17; 5, 1-5)

El Señor nuevamente me promete que si lo invoco en el peligro el me va a librar con un fin: que le de gloria.

Cuantas veces estamos en peligros y de lo último que nos acordamos es de Dios!!!!!

Y no hablo ahora de peligros de accidentes, o de desgracias solamente, sino del peligro de caer tentación, de caer en pecado, en el peligro de no serle fiel, en el peligro de no amarle con todo el corazón, del peligro de ser ocasión de pecado para mi hermano…¡esos son los verdaderos y peores peligros!¡de esos peligros tiene que salvarme el Señor!

Muchas veces podemos estar en peligro de enfriarnos en el amor a Dios, de perder el amor primero.

Pero el Señor me dice que si lo invoco en momentos de peligro, el me librara para que le de gloria.

¿Qué es darle gloria? Hacer su voluntad. Un hijo cumple con sus deberes de hijo cuando vive y obra de modo tal que hace sentir a su padre orgulloso, honrado.

Un hijo honra a su padre cuando al hacer algo bueno o ser buena persona, la gente dice: “es hijo de fulano de tal”. Honra su apellido. Lo mismo ocurre con los hijos de Dios.

El Hijo Jesús honro a su Padre con su modo de vivir, de obrar, de servir, de morir y el Padre espera que sus hijos en el Hijo hagan lo mismo y le den gloria.

Nosotros no vamos a agregarle gloria a Dios pues El es la gloria, pero espera que lo honremos, que lo respetemos.

Lo honramos cuando volvemos sobre nuestros pasos y nos convertimos de nuestra vida de pecado. Cuando obramos conforme a su voluntad. Su voluntad se manifiesta en sus mandamientos: cuando los cumplimos le damos gloria.

Si soy soltero, soy soltero. Si soy casado, soy casado. Si soy consagrado, soy consagrado.

Lo honro y le doy gloria si antes era ladrón y ahora no lo soy. Lo honro si antes era adultero/a y ahora soy fiel a mi esposo/a. Lo honro si antes vestía indecentemente y ahora visto con modestia. Y así con todo.

Se dan cuenta…en la transformación de nuestra vida, en la conversión a Dios esta el sacrificio de Alabanza…la honra, respeto que Dios se merece por ser Dios. Y El, que es rico en misericordia y amor nos brinda su salvación.


Oremos:

Amado Padre Dios:

Hoy vengo ante tu divina presencia para adorarte porque eres Dios. Mi Dios. Te adoro porque ere Soberano y en tus manos están puestas todas mis esperanzas, mis ilusiones, mis afectos y mi dicha.

Te adoro porque de un modo admirable nos creaste y de un modo aun más admirable nos redimiste.

En el Nombre de tu Hijo Jesús, Padre deseo en este día, ofrecerte un sacrificio de alabanza. Unirme a la creación entera que canta y bendice tu poder y tu bondad. Te ruego que tome todas mis necesidades en tus manos; que me libres del peligro de no amarte, de no servirte, de no glorificarte, de no adorarte como te mereces.

Deseo, Padre Amoroso, honrarte y darte gloria, exaltar y glorificar tu Nombre en el Nombre poderoso de Jesús. Amen…amen.





El día que no lo alabo el alma se me entristece

Pues donde no hay alabanza el no debe estar presente

Un sacrificio tan grande no puedo pasar por alto

Tres veces le digo Santo aunque digan que estoy loco

SANTO – SANTO – SANTO

viernes, 14 de mayo de 2010


MI CARNE POR LA VIDA DEL MUNDO :Jn 6,51-69


El Señor dice:" Y EL PAN QUE YO LES VOY A DAR ES MI CARNE POR LA VIDA DEL MUNDO".

Es como si dijera: Hago un trueque, un canje: “yo para que otros vivan. Mi propia persona para que otros se salven, mi YO SOY para que otros sean, ustedes me dan sus pecados y yo les doy mi salvación; ustedes me dan sus dolencias y yo mi salud ". Esto es maravilloso, nadie más puede hacer esto. Juan Bautista ya lo decía: "ESTE ES EL CORDERO DE DIOS QUE QUITA EL PECADO DEL MUNDO".

Su carne y su sangre son comida y bebida verdadera que dan vida. No TERMA (aquella bebida de la publicidad)...Jesús es el que da vida y vida abundante (Jn 6,51 - Jn 10,10)

¿Cual es tu comida cotidiana? ¿Que tipo de comida comes?, ¿la que hace bien y nutre o la comida chatarra?

Y en esto hay que preguntarse: ¿Que tipo de libros o revistas lees? ¿Que programas de TV miras? ¿Cambias de canal o cerras los ojos ante lo impuro? ¿A que juegos jugas? ¿Que conversaciones tenes? Dice la Palabra de Dios en Ef. 4,29 "que no salga de tu boca palabra desedificante..." porque de lo que ha en el corazón habla la boca” (Mt 15,18)

¿Que haces o como aprovechas tus momentos de ocio?

Dice el Espiritu Santo por boca de Pablo: "TODO ME ES LICITO, MAS NO TODO ME CONVIENE" (1 CO 6,12 - 1 CO 10,23). Me es lícito porque Cristo nos hizo libres (Ga 5,1), pero no todo es bueno y nutritivo...

¿Y como son tus bebidas? ¿De donde bebes? ¿Tomas del agua pura, limpia o de los charcos o agua podrida?

¿Del agua pura que ofrece Cristo y su Iglesia o de las aguas podridas de las falsas ideologías o doctrinas? ¿Del reiki, el tarot, las cartas o los parapsicólogos? ...TODO ME ES LICITO...

¡Cuantas cosas que bebemos y que nos hacen daño, que nos intoxican!

¿Que comida y bebida das vos? ¿Das vida como Jesús o das enfermedad o muerte? Y esto tiene mucho que ver con tu carácter. La gente ¿quiere estar con vos o te huye? ¿Sanas con tu presencia o provocas malestar, angustia, depresión? ¿La gente se alegra con vos o le provocas lagrimas con tus traiciones, con tus cometarios malintencionados? ¿das vida o muerte? (Jn 15,13 -NADIE TIENE MAYOR AMOR...Jn 13,1 LOS AMO HASTA EL EXTREMO)

Amamos como Jesús? (Jn13,34)

Jesús se doy a si mismo. Necesitamos preguntarnos cada uno:¿ Que estoy dispuesto a dar yo por la vida del mundo? ¿Mi tiempo? ¿Mis bienes?¿ Mi sonrisa? ¿Mi abrazo?¿Que estoy dispuesto a dar para que otro viva?

En un desborde de amor loco por el hombre, la Palabra eterna del Padre se hace carne por la vida de mundo (Jn1,14)

Los discípulos, aun el marco de una enseñanza en las Sinagoga de Cafarnaun, le plantean la dureza de tal lenguaje: ¡Comer su carne, beber su sangre! ¿Que locura es esta? ¿Quien puede escucharlo? Tantas veces escuchamos solo lo que queremos escuchar o lo que nos conviene...

Cuantas veces nos corrigen y decimos: ¡que duro es esto que me dijo! Sin embargo sabemos que lo necesitamos, así como necesitamos del cuerpo y la sangre de Jesus para tener vida...

¿Esto te escandaliza? ¿Esta corrección te duele o te humilla? ¿y cuando estés e ante el tribunal de Dios? ¿Que vas a decir, a mi nadie me lo dijo?

La lectura nos dice que "hay muchos que no creen" (v.64) . En el presente, aun pasa.

Muchos aun no están convencidos de la presencia real de Jesús en la Eucaristía. A veces, cada tanto el Señor tiene que mandarse algún milagro eucarístico para convencer, pero aun así, el mundo tiene los ojos velados, y solo el Espíritu Santo(a quien el mundo no conoce) lo puede revelar.

Fue tan tremenda esta declaración de Jesús, que muchos lo abandonaron (v.66)

Hoy Jesús nuevamente nos interpela a nosotros: (v67) ¿Que vamos a hacer? ¿También nosotros lo vamos a abandonar? ¿Vamos a volver a nuestras comidas chatarras? ¿A los ajos y a las cebollas de Egipto? ¿A nuestras bebidas light del no te metas, de hacela fácil, del hace la tuya? ¿O vamos a proclamar en este momento que solo El tiene palabras de vida eterna?

SANGRE PRECIOSISIMA

Sangre preciosisima derramada por nosotros,
oh Sangre de piedad,
oh Corazon de Cristo traspasado,
oh Corazon lleno de caridad,
la oracion que te pido,
concedeme por piedad. Amen.

OFRECIMIENTO DE LA SANGRE DE JESUS

Oh, mi Dios, por intermedio del Corazon Inmaculado de Maria,
yo te ofrezco la preciosa Sangre de Jesus,
que se inmola en todos los altares del mundo,
uniendo a ella cada uno de mis pensamientos,
palabras y acciones de este dia.
Oh, mi Jesus, deseo ganar todos los meritos e indulgencias
que sean posibles y los ofrezco a la Santisima Virgen, para
que ella los aplique a los intereses de su santisimo corazon.
Corazon Inmaculado de Maria, ruega por nosotros.
Sagrado Corazon de Jesus, ten misericordia de nosotros. Amen.

ORACION A LA PRECIOSA SANGRE DE JESUS

Oh, Dios que redimiste a los hombres por la preciosa  Sangre
de tu Hijo, conserva en nosotros la obra de tu misericordi, para que,
celebrando el misterio de nuestra salvacion, podamos alcanzar
sus frutos, ofreciendote con toda  humildad nuestra vida,
para que se realice en nosotros tu voluntad.
Haz que siempre seamos lavados por la Sangre de nuestro Salvador:
que esta se torne fuente que brota para la vida eterna. Amen.
Gracias, Señor por habermuerto en la cruz por mi.
Jesus, Misericordia!!!
LA LIBERTAD CRISTIANA [Gal 5,1]

El tema de la libertad es un tema muy caro para el ser humano. Y tan es así, que Jesús no dejo de estimularla a través de todo el Evangelio. Ya desde la sinagoga de Cafarnaun, proclama la libertad a los cautivos.

El evangelio de Mateo lo anuncia en el sermón de la montaña y Marcos lo manifiesta en el capitulo 2,15-28.

Pero no queda allí. San Pablo en su carta a los gálatas 5,1 nos declara: “para ser libres nos libero Cristo”. Es decir, Jesús no derramo su sangre para que siguiéramos viviendo en la esclavitud. Y podríamos aplicarlo a la esclavitud del pecado, pero no. Existen otras esclavitudes más sutiles, mas solapadas; más aceptadas, porque paradójicamente, a pesar de ser el hombre un ser dominante es a la vez el más sometido.

Y tampoco hablo de las esclavitudes de los vicios, producto estas de huecos, vacíos sin rellenar en la vida de las personas, sino de aquellos formulismos y legalismos, que lejos de liberar a la persona, la somete y la condena a una frustración en su vida espiritual.

Aparecen n la carta a los Gálatas dos problemas generales: El primero es el del FORMALISTA NO CREYENTE, cuya religión consiste en una actitud negativa ante la vida, manifestada en PROHIBICIONES.

Paralelamente y como contrapartida, esta el del CREYENTE que desea ser perfecto en el sentido moral y espiritual, y se apoya en la ley (mandamientos) para alcanzar esta perfección (3,3).Esto es LEGALISMO.

El segundo de estos problemas es el resultado de la ignorancia y la desobediencia. Es el buen deseo de alcanzar un grado de espiritualidad mas elevado que aquel con que la mayoría de los creyentes se contentan. Tan pronto como el creyente fervoroso comprende las posibilidades que la salvación ofrece a al desarrollo de la vida interior, desea ir mas adelante, hacia la perfeccion, en el cumplimiento de la voluntad divina y en la superación de su propio carácter. Aunque a veces no acierta con el método para alcanzar el objetivo. Algunos pueden caer en el error de que porque han sido alcanzados por la redención, pueden dejar de lado la ley y hacer lo que le venga en gana.

Pero otros, y aquí esta el gran drama, a causa de su maravillosa experiencia de salvación, que creen sentirse OBLIGADOS a guardar los mandatos divinos y llegan a caer en la esclavitud de las restricciones de la ley. Al buscar la santidad, esforzándose en guardar todas las reglas y preceptos de la ley, pueden caer en el engaño de que la perfección puede ganarse con esfuerzos propios, con menosprecio de la obra e Cristo. Sin tener en cuenta que la santidad es Gracia de Dios.(3,3)

En el Evangelio de Juan 8,32, Jesús nos dice "conoceréis la verdad y la verdad os hará libres" y en 8,36 "si, pues, el Hijo os da libertad, sereis realmente libres". Para eso nos libero Cristo en la cruz del calvario, para ser verdaderamente libres. Así lo entendió San Francisco de Asís cuando echo por tierra su abolengo, su reputación, sus comodidades y hasta su ultima ropa, quedando totalmente desnudo y asumiendo a Dios como su único y verdadero Padre.

Así lo entendió Madre Teresa, Maximiliano Kolbe, Padre Pío, Juan Pablo II y miles de santos que se declararon libres de toda formalidad, de todo esquema mental, de toda estructura, porque conocieron a la VERDAD y ella(Cristo) les dio la libertad de los hijos de Dios .

Es libertad ejercida y custodiada por los mártires de todos los tiempos, que voluntariamente ofrecieron sus vidas por el Evangelio.

La libertad, conseguida por Cristo no se negocia, se ejerce. No se pide, se arrebata. Se la toma y se la vive en plenitud en honor a QUIEN me la consiguió al precio de su propia Sangre. Sino, estoy negociándola como un vil mercader.

Incluso al obedecer, si es por amor a Cristo, estoy ejerciendo esa libertad obtenida por Jesús.

El precio fue demasiado alto como para despreciarla.

Cuando leía este versículo, pensé en mis adentros: puede que hagan callar mi voz, pero nunca, óiganme bien, nunca podrán detener el canto de mi corazón. Allí dentro nadie tiene poder alguno.

jueves, 6 de mayo de 2010




ESTE ES EL EVANGELIO DE LA TERNURA (LC 1,1-24)


Este es el evangelio de la ternura, de la misericordia, de la compasión. En la cercanía de Jesús a los enfermos, a los pecadores, a los marginados de todo tipo, se revela el rostro misericordioso de Dios y su amor entrañable hacia los desheredados de fortuna y amor.

Jesús es la Buena Noticia para los hombres cansados y agobiados de todos los tiempos.

Es por eso que Lucas (autor también de los Hechos de los Apóstoles) seducido por este amor tremendo de Dios manifestado en Jesús, decide contarle a Teofilo todo lo que el mismo ha investigado cuidadosamente de boca de testigos oculares y ministros de la palabra sobre la historia de amor en la que todos estamos inmersos.

Pero solo si somos capaces de seguirlo con la radicalidad de los discípulos, podremos tener parte de su salvación.

La llamada comienza con la llamada personal y podría decirse que termina con el testimonio misionero de la fe hasta los confines del mundo.

Zacarías e Isabel, son parte de este misterio de salvación porque supieron escuchar, aceptar y seguir la voz de Dios que les hablaba a través de los acontecimientos.

Acontecimientos que muchas veces son traumáticos y dolorosos.

-Nuestro error es pensar que el ser justos e irreprochables nos evitara el sufrimiento y el dolor. Luchamos a veces con nuestras propias fuerzas tratando de ser buenísimos para no tener que sufrir, pero el sufrimiento esta, es parte de nuestra vida y no hay nada que pueda evitarlo. La cuestión es como enfrentamos las situaciones de sufrimiento.

¿Se imaginan como habrán sufrido Zacarías e Isabel al verse sin ninguna posibilidad de proyectarse en una descendencia?

Pero ellos, dice la Escritura, eran justos e irreprochables ante Dios y cumplían todos los mandamientos.

Así que, independientemente de cumplir en todo con Dios, el sufrimiento estaba ahí.

Por años, Zacarías habrá orado por un hijo sin encontrar o recibir respuesta de Dios.

¡Que amargura! ¡El era sacerdote del Señor! Muchos habrán pensado ¿porque Dios no le da una respuesta a este hombre? ¿Por que no le quita ese sufrimiento o esa vergüenza de encima?

¿No pensamos así cuando vemos a alguien sufrir?

Sin embargo, los planes de Dios son muy diferentes a los nuestros y su visión va mucho más allá que la nuestra.

Vean como obro el Señor…Sigamos leyendo…

-Dice la palabra que le toco en suerte entrar en el Santuario. En Israel había una gran cantidad de grupos sacerdotales con cantidad de sacerdotes cada grupo. Es posible que cada sacerdote pudiera ofrecer algún sacrificio o el incienso una o a lo sumo dos veces en toda su vida.

¿Se imaginan como se debe haber preparado interiormente Zacarías para oficiar? ¿Cómo habrá orado cuando le dijeron que había sido sorteado para ofrecer el incienso? ¿Cuanto habrá meditado en ese momento? Nosotros tenemos la gracia de que nuestros sacerdotes celebran diariamente, pero ellos solo una o dos veces en su vida, y cuando les tocara en suerte.

Ese también era un sufrimiento para el: prepararse toda una vida para algo y luego no poder ejercer en lo que era apto. Claro esta que habrá tenido otras funciones, pero las de sacrificar u ofrendar solo esa vez y nunca mas.

Viejo para engendrar…viejo para ofrendar…viejo para seguir viviendo.

Habrá pensado ¿valdrá la pena seguir pidiendo un hijo?

Pero dice que el Ángel le confirmo que su oración había sido escuchada.

Dios, muchas veces se tarda en la respuesta, pero llega siempre a tiempo. Los tiempos de Dios son diferentes a los nuestros. Nosotros tenemos o vivimos en el tiempo, pero Dios es atemporal, para el no existe ni el pasado ni el futuro sino un eterno presente. Y para El los acontecimientos pasados y futuros están aconteciendo ahora, ya.

Por eso, si pensas que tu oración no esta siendo escuchada, pensa que Dios ya te concedió lo que pedís porque el pasado y el futuro es hoy.

-El pueblo estaba orando afuera; es decir, el pueblo se sentía participe de este sacrificio, oraba, no estaba ni distraído ni disperso, pensando en cualquier cosa. El sacerdote y el pueblo eran una sola cosa.

Eso es comunidad. Eso es ser uno, que es lo que nos pide Jesús.

Me pregunto ¿Cómo son nuestras liturgias? ¿Participamos de corazón en ellas? ¿Estamos en la celebración? ¿Somos uno con el celebrante?

- Y el Ángel del Señor se le apareció. Cuando estaban todos afuera orando, adentro estaba ocurriendo algo grandioso, maravilloso. Y es lo que ocurre cuando dos o más nos ponemos de acuerdo para pedir algo.

Jesús se lo dice a los discípulos. Cuando estamos siendo uno en todo, los milagros ocurren, lo sobrenatural ocurre, la bendición cae sobre todos, Dios derrama de su amor y su misericordia a todos.

- He llegado a un punto en que se me hace difícil salir. Una pregunta que le hace Zacarías al Ángel…Pero que también Maria le hace en el versículo 34. Y sin embargo, las reacciones del Ángel son muy diferentes. ¿Qué paso? ¿Por qué con Zacarías fue tan duro y con Maria no?

Creo que la cosa pasa por aquí: Zacarías no creyó en su corazón que Dios a esta altura de su vida pudiera hacer algo por el. Quedo mudo. Creo que el Señor le tapo la boca.

Maria en cambio ya había concebido a Jesús en su corazón antes que en su vientre, ya lo había creído (v.45). Por eso Isabel le dice FELIZ, DICHOSA. El que tiene un corazón crédulo es feliz. ¿Ven? Ahí se termina el sufrimiento. O al menos el sufrimiento se ve opacado por la felicidad de tener dentro a un Dios feliz.

Entonces: para que las cosas sucedan, hay que creer que ya están hechas.

-El pueblo comprendió que había tenido una visión. Es necesario que creamos con el corazón que las cosas sobrenaturales ocurren. En el pueblo de Israel, convivir con el milagro era algo cotidiano. Las sanaciones, las liberaciones, eran algo corriente. Vivian en una atmósfera sobrenatural porque su Dios era Dios.

No somos un esófago que camina. Somos cuerpo, mente y espíritu, por lo tanto hay cosas que ocurren en el plano físico, cosas que ocurren en el plano psíquico y cosas que ocurren en el plano espiritual.

Es por eso que pensar que los milagros no suceden, que las visiones no ocurren, que el demonio no existe, o que Dios no habla es una blasfemia. Es una blasfemia contra el Espíritu Santo que es el que realiza todas estas cosas, y que es un pecado que no será perdonado.

-Mudo y todo, Zacarías continuo con su función, con su tarea.

El Señor nos invita a continuar con lo que tenemos que hacer a pesar de todas las cosas que se ponen en nuestra contra. Sufrimiento vamos a tenerlos, dolores...tambien…pero debemos continuar adelante sabiendo que en los tiempos de Dios, nuestra oracion es escuchada.

-(v.24) Isabel concibió de un modo norma. A pesar de que lo sobrenatural ocurrió…hay cosas que suceden de la forma convencional. Aunque me parece que el Señor les otorgo un plus de vitalidad para poder engendrar al que seria el precursor de Jesús con el poder de Elías.

A veces tenemos que ir al medico, al dentista, al psicologo, al profesional sea cual fuere, independientemente de que creamos que Dios ya ha actuado. Porque a veces lo hace en la forma convencional.

- “El Señor me libro del desprecio de la gente”. Entrar en el plano sobrenatural es algo que no todos estamos preparados. Va a haber gente que te va a criticar, a juzgar, a reírse y hasta a combatirte.

Pero a Jesús le decían borracho, comilón y amigo de pecadores…así que ¿de que nos vamos a asustar?

Si servís al Señor, y lo haces verdaderamente de corazón, el siempre va a jugar a tu favor.

El gran problema que tenemos los seres humanos en general y los cristianos en particular, es que si Dios no hace mas cosas, es porque no creemos que Dios nos puede enviar a nosotros.

Por otro lado, ¿como pretendemos que el Señor nos de alguna misión, si a veces no le respondemos ni en la mas pequeña?

Hay personas que se quejan de que Dios no les habla, pero su corazón esta en cualquier parte y su mente en cualquier cosa. A esa gente, Dios no las necesita. No sirven para servir. Si no viven para servir, no sirven para vivir. Si van a ser mas estorbo que ayuda, Dios no las va a llamar a su servicio porque no son de fiar. “El que es fiel en lo poco, se le confiara mucho mas”.

Amado Padre Dios, ayudanos a no quejarnos por cualquier cosa. Enseñanos a ser pacientes y fieles en nuestro servicio. A darnos sin medida y con todo el corazon.
Concedenos la gracia de la continua revision de vida para poder ser instrumento tuyos. Te lo pedimos, Padre, en el nombre de Jesus. Amen...















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